viernes, noviembre 28, 2014

Los mensajes del presidente

Los mensajes importantes que Enrique Peña Nieto envió el día de ayer no están en el texto que leyó, en lo que dijo, sino en lo que omitió.

En los primeros segundos ya había cometido el primer error, la primera omisión:
Señoras y señores: Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.
Se dirigió al público congregado en el salón donde se llevaba a cabo la ceremonia, en ningún momento se dirigió a la Nación. Acto seguido, procedió a saludar, nuevamente, a los presentes. Para arrancar la exposición de los puntos dijo:

Señoras y señores:
Nuevamente ¿evitó? mencionar a quien supuestamente iba dirigido el mensaje: al país entero. En los siguientes párrafos se dijo dolido e indignado por los acontecimientos de Iguala que desembocaron en el asesinato de 6 personas y la desaparición de 43 normalista de la escuela Isidoro Burgos de Ayotzinapa, pero ni su voz ni sus ojos apuntalaron sus dichos. Se le veía frío, hablando para las cámaras, sin pasión alguna, sin sentimiento. Hizo un recuento de las acciones realizadas por la Procuraduría General de la República y destacó que ha estado en contacto con los padres de los estudiantes secuestrados (cuando horas antes éstos rompieron el diálogo con el gobierno por considerarlo "inútil", ya que se les siguen dando las mismas respuestas a su demanda de que encuentren a sus hijos). Luego de esto, que a todas luces es un carpetazo a la investigación desde la cúspide del gobierno mexicano, culpó a las autoridades municipales y al crimen organizado. Agregó que "No se puede exigir justicia violando la ley", y que las acciones emprendidas en su sexenio habían contribuido "en alguna medida" a incrementar la seguridad. Reconoció que los avances eran insuficientes, que se debía fortalecer a las debilitadas instituciones y que era necesario construir un "pleno Estado de Derecho". Parecía que Peña había regresado a su calidad de candidato presidencial y que criticaba la actuación del gobierno de alguien más. Olvidó que lleva dos años siendo titular del Poder Ejecutivo y que las fallas que señalaba correspondían a su gestión.

A partir de ese momento se dedicó a enumerar diez propuestas para lograr los objetivos planteados, entre ellos el ya mencionado Estado de Derecho. La mayoría de sus propuestas (8 de 10), dependen de la elaboración y/o aprobación de reformas constitucionales por parte del Poder Legislativo: leyes nuevas para garantizar el cumplimiento de las leyes existentes. Con esto reconoce que la impunidad y la corrupción campean en el poder público (independientemente de que aceptó que existe infiltración del crimen organizado y que la corrupción es un mal endémico). Particularmente grave es su propuesta de desvirtuar e intervenir al ladrillo fundamental del federalismo mexicano: el Municipio Libre, consagrado en la Constitución: "que la federación asuma el control de los servicios municipales o, en su caso, se disuelva un ayuntamiento cuando existan indicios suficientes de que la autoridad local está involucrada con la delincuencia organizada". Sin dar detalles de los mecanismos bajo los cuales esto puede suceder, olvidó que los gobernadores de los estados ya tienen esa facultad.

¿De qué país hablaba Peña Nieto, de qué gobierno? De México, de su propio gobierno, ni más ni menos. También anunció operativos especiales con despliegue de fuerzas federales para los estados de Guerrero, Tamaulipas, Michoacán y Jalisco, a los cuales caracterizó como los que tienen mayores índices de violencia (y entre líneas nos dejó saber que también altos niveles de ingobernabilidad). Omitió a Veracruz y al Estado de México, que como todos sabemos, ocupan los primeros lugares en la clasificación de entidades violentas con altos índices de impunidad.

Un momento álgido fue cuando enarboló la bandera de #TodosSomosAyotzinapa, no por la falta de pasión que uno supondría hubiera tenido que imprimir a su discurso, sino por la molestia que generó en muchos al apropiarse de un icono en la exigencia de justicia y en la localización de los maestros normalistas que las protestas, demostraciones y marchas en todo el país, así como en el extranjero, han repetido incansablemente. Esto pareció más un acto burlón que una reivindicación de la voz de miles.

No hubo palabras para los jóvenes ni para los estudiantes; no hubo propuestas para la educación ni para la cultura, con excepción del apoyo prometido a las normales rurales de Guerrero, Chiapas y Oaxaca; no hubo anuncios de cambios en su gabinete, como tampoco referencia a los cientos de miles de desaparecidos y asesinados cuya cifra se mantiene a la alza en su propio sexenio, apenas una tangencial referencia a ellos mediante la publicación de la Ley General de Víctimas y la puesta en marcha del Registro Nacional de Víctimas, aunque no explicó cómo se hará si en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2015 el Legislativo aprobó ya la reducción del 63% en el presupuesto destinado a la búsqueda de desaparecidos. Tampoco hizo referencia alguna a un banco de ADN para la identificación de los desaparecidos y asesinados (hoy en día no existe un registro nacional para comparar la huella genética de quienes aparecen en fosas clandestinas). También eludió someterse a una auditoría o a una investigación para aclarar su relación con Juan Armando Hinojosa Cantú de Grupo Higa, las licitaciones que se le han otorgado y los posibles conflictos de intereses, tráfico de influencias o corrupción, sobre todo en lo relacionado con la licitación del tren bala México-Querétaro, el famoso inmueble de la familia presidencial conocido como la Casa Blanca, y otros temas relacionados. Tampoco merecieron mención alguna las arbitrarias detenciones en las protestas del 20 de noviembre, las ilegales encarcelaciones derivadas, que están cimentadas en risibles o inexistentes pruebas (como el hecho de que los detenidos se llamaran "compas" entre ellos), ni el hecho de que se les haya mandado a prisiones de alta seguridad mientras los autores intelectuales de la desaparición de los 43 normalistas se encuentran arraigados o en prisiones comunes y corrientes.

En las líneas finales de su discurso nuevamente se dirigió a los presentes sin hacer referencia a la ciudadanía, para afirmar que "demostremos, una vez más, la unidad, el carácter y la determinación de los mexicanos". Más allá de la impersonal lectura que Peña llevó a cabo, de que los cambios los realizarán los mismos que hasta el momento han entregado resultados insuficientes, y del talante francamente provocador en algunos pasajes de su discurso, las conclusiones no son alentadoras: los cambios llevarán meses, si no es que años; no hay garantía de que los Poderes Legislativo y Judicial secunden el entusiasmo presidencial, por lo que la mayoría de sus propuestas pueden convertirse en letra muerta; no se harán nuevos ni mayores esfuerzos en la localización de los 43 normalistas de Ayotzinapa secuestrados por policías municipales de Iguala y Cocula; no hubo un reconocimiento del uso faccioso de la justicia para desmovilizar a la ciudadanía; no hubo una autocrítica consciente y clara que alentara la posibilidad de rectificaciones; no se anunció la revisión de la actual estrategia de seguridad ante los exiguos resultados obtenidos; y por último, sin que esto signifique que se hayan mencionado todas las falencias y omisiones en el discurso de ayer, dejó la sensación de que únicamente compró tiempo recurriendo a su fortaleza principal: su manejo mediático.

Si la credibilidad presidencial no se vio fortalecida más allá de su audiencia captiva, a poco más de 24 horas del mensaje que abarcó mucho apretando poco, se produce una nueva detención ilegal en el marco de las protestas que han sacudido al país y que mantiene a México en la atención mundial. El estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Sandino Bucio, quien también participó en el movimiento #YoSoy132, fue presuntamente arrestado por policías con los mismo métodos que utiliza el crimen organizado: sin identificarse, sin presentar orden de aprehensión, sin informarle los cargos, utilizando un auto sin marcas y portando armas largas. Los últimos reportes (21:17 del 28 de noviembre), indican que ha sido trasladado a la SIEDO acusado de terrorismo. Esto abona poco, muy poco, al llamado a la legalidad de Peña Nieto. Tal pareciera que sus principales adversarios se encuentran en el círculo íntimo presidencial.


No señor Presidente, no es posible creerle cuando los hechos no corresponden a sus dichos.

Enlaces con la noticia de la detención de Sandino Bucio.
La Jornada últimas noticias.
Sinemabrgo.mx
Revista Proceso

martes, noviembre 18, 2014

El complot que Peña ve

En el 2012, durante su presentación como candidato a la presidencia en la Universidad Iberoamericana, Peña Nieto debió enfrentar los reclamos de los estudiantes que le gritaban "asesino" por haber ordenando la violenta represión en San Salvador Atenco cuando era gobernador del Estado de México, que dejó un saldo de dos personas fallecidas, doscientos arrestados y 26 mujeres violadas por la policía. En esa ocasión Peña dijo que asumía la responsabilidad, que no se arrepentía y que lo volvería a hacer de ser necesario. Pues bien, a juzgar por sus recientes declaraciones, unas al volver de su cuestionada gira a China y Australia, y otras el mismo día de hoy, considera que es el momento de volverlo a hacer. No bien se había bajado del avión espetó a la nación: "Yo aspiro, y espero que no sea el caso de lo que el gobierno deba hacer; que no lleguemos a este extremo de tener que usar la fuerza pública". Respetando la pobre sintaxis usada por Peña, la amenaza es clara. Hoy mismo ha dicho que hay un afán orquestado por desestabilizar a su gobierno y el proyecto de nación que él representa. Los dichos no pueden más que remitirnos a los discursos de Gustavo Díaz Ordaz haciendo alusión al movimiento estudiantil, preludio de la represión que se desencadenó bajo su mandato. ¿Cómo no recordar su frase "hemos sido tolerantes hasta excesos criticables"? También la memoria nos remite a las palabras de Luis Echeverría en el auditorio de la Facultad de Medicina, cuando los estudiantes le increpaban, que les gritó "¡Jóvenes fascistas!" en un intento por hacerse oír sobre la escandalera desatada, episodio que culminó con la famosa pedrada en la frente que puso a todo el país en vilo durante unas horas. Es el mismo tono autoritario, el del Nuevo PRI y el del Viejo PRI de siempre pero corrido en el espectro político hacia la derecha neoliberal, el que han usado estos tres inefables personajes.

Las amenazas de represión, denunciando supuestos complots desestabilizadores y
advirtiendo del ejercicio de la fuerza, solo buscan amedrentar y acallar a las voces críticas. Pues entonces Peña tendrá que explicarnos a todos, a quienes somos amenazados de manera tan abierta (que llevamos exigencias inaceptables hasta sus oídos: respeto a la ley, justicia, alto a la violencia, la corrupción y la impunidad) y a quienes le apoyan, cuál es el papel de The New Yorker, The Economist, The New York Times, The Wall Street Journal, El País, la CIDH, la Unión Europea, y demás "agitadores internacionales" que han señalado repetidamente las omisiones y fallas en el actuar del titular del Ejecutivo y del Gobierno Federal respecto a los casos de Ayotzinapa y Tlataya. También los medios antes citados, junto con muchos otros, como Deutsche Well, han tomado el escandaloso caso de la millonaria casa familiar que es propiedad, aún, de uno de sus contratistas favoritos, desde que era gobernador del Estado de México, al que se le han adjudicado obras millonarias, incluyendo el tren bala México-Querétaro, licitación que tuvo que anular por la opacidad existente. Por cierto, en este grupo desestabilizador debe incluir al primer ministro chino que se quejó de tal medida.

Y no siendo lo anterior suficiente, al complot desestabilizador se ha sumado la Alianza para el Gobierno Abierto (AGA), organismo del que México es socio fundador y es en la actualidad presidente. La AGA ha declarado hoy, en la reunión que copatrocinan México y Costa Rica, que Peña y el Gobierno Federal deben aún muchas respuestas a la sociedad mexicana y a la opinión pública mundial, sobre los casos de Tlataya, Ayotzinapa, de los más de 22 mil desaparecidos y de la crisis de seguridad que se vive en todo el país. No señor presidente, su lectura de la situación actual es sesgada, acomodaticia y más apegada a la de un dictador que a la del presidente de una República libre y soberana. Engañarse, y tratar de engañar, no abona a ninguna solución de la situación actual, por el contrario, enrarece el ambiente, envenena el aire y presagia tormentas autoritarias que nadie desea, más que usted y los que le apoyan para satisfacer sus muy personales y oscuros intereses.

Pronunciamiento de la Asamblea para el Gobierno Abierto.

miércoles, noviembre 12, 2014

Pronunciamiento del COLMEX sobre informe PGR-Ayotzinapa

La comunidad del Colegio de México hace un pronunciamiento acerca del informe que dio el titular de la PGR, Miguel Ángel Murillo Karam, acerca de los avances en la investigación del paradero de los 43 estudiantes desaparecidos por la policía de la Escuela Normal Rural "Isidro Burgos" de Ayotzinapa, Guerrero.

El documento original lo pueden consultar aquí o en esta otra liga. Y la transcripción del texto la encuentran a continuación.

Ciudad de México, a 11 de noviembre de 2014
A la opinión pública:
Ante la presentación del avance en las investigaciones sobre el caso Iguala, que involucra la desaparición de estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa “Raúl Isidro Burgos”, los abajo firmantes, miembros de la comunidad de El Colegio de México, deseamos expresar lo siguiente:
1. La información presentada por el Procurador General de la República, Lic. Jesús Murillo Karam, en conferencia de prensa realizada el día 7 de noviembre de 2014, no cumple aún con la exigencia de conocer el paradero de los 43 normalistas desaparecidos, los motivos de su sustracción y la suma de personas involucradas, con miras hacia su detención y castigo.
La información dada a conocer proviene de líneas de investigación limitadas e incompletas y se basa, exclusivamente, en confesiones de personas detenidas por su presunta participación en los hechos. Las confesiones no pueden ser consideradas como única prueba concluyente y en México su contundencia está totalmente diluida. Mediante una práctica sistemática, el Estado mexicano ha institucionalizado la tortura como método de investigación en las instancias de impartición de justicia, hecho que ha sido ampliamente documentado por diversos diagnósticos nacionales e internacionales. Sin presumir que éste sea el caso y sin descartar la información de las declaraciones de los detenidos, somos enfáticos en la necesidad de demostrar, a través de pruebas científicas, objetivas y rigurosas, si los restos encontrados corresponden a los 43 normalistas desaparecidos o no.
2. La forma en que la información ha sido presentada a los familiares y a la sociedad es condenable. El montaje discursivo de la Procuraduría General de la República es contradictorio: la lógica oficial alienta, sin comprobar, la idea de que los normalistas fueron salvajemente asesinados, pero su conclusión es que continuarán en calidad de desaparecidos. Estamos convencidos de que la presentación de argumentos y materiales no concluyentes y contradictorios tiene como único fin desmovilizar las acciones de protesta.
Asimismo, el gobierno mexicano y sus instituciones se han mostrado indolentes ante la situación emocional de los familiares de los 43 normalistas y, en distintos momentos, han promovido especulaciones de diversa naturaleza, abonando al tratamiento sensacionalista del caso. La forma en que la Procuraduría relata hechos de tortura, vejación y sufrimiento físico y emocional a los que los estudiantes podrían haber sido sometidos, es decir, sin poder comprobar si fue así o no, es un acto de innegable violencia psicológica, sobre cuyas intenciones nos cuestionamos. Nuestra exigencia no es que las evidencias se oculten o maticen, sino que sean presentadas a la sociedad cuando el caso haya sido rigurosamente resuelto y su difusión atienda protocolos de crisis humanitaria.
3. Nos declaramos indignados ante la postura negligente e insensible del Presidente de la República, el C. Enrique Peña Nieto, frente a las circunstancias críticas del país. Consideramos que su insistencia en realizar una gira internacional de trabajo, mientras el país se debate entre el dolor, la incertidumbre y la ira es del todo inoportuna, imprudente e indolente. Condenamos que el Presidente haya desoído la exigencia de los familiares y compañeros de los 43 estudiantes, así como de la sociedad, en torno a la cancelación de su salida del país. En este momento, la presentación con vida de los 43 normalistas y la resolución integral del caso Iguala es una prioridad nacional. El lugar del Presidente está en su país.
4. Ante estas circunstancias, reivindicamos el derecho a la movilización social pacífica y solidaria, sostenemos el dolor que hoy sentimos colectivamente y exigimos justicia. No permitiremos que las provocaciones lanzadas desde distintos niveles de gobierno, ya sea de manera frontal o a través de grupos de choque a su servicio, nos detengan, como han intentado hacerlo en manifestaciones recientes. Exigimos un alto total e inmediato a las hostilidades del gobierno, a las detenciones arbitrarias, a las amenazas, a la represión en cualquiera de sus formas, a la criminalización de la protesta social y a cualquier otro intento por inhibir el derecho a la libre expresión de la ciudadanía. Nos sumamos a los puntos destacados por los familiares y compañeros de nuestros 43 hermanos desaparecidos:
1. Que continúen las acciones de búsqueda de los 43 estudiantes, bajo presunción de vida, no sólo suponiendo que están muertos ni que, posiblemente, los restos presentados corresponden a los normalistas.
2. Que se presenten a la brevedad posible pruebas científicas, objetivas y rigurosas, validadas por instancias internacionales, que acrediten o descarten si los restos presentados en la conferencia del 7 de noviembre de 2014 corresponden con los estudiantes.
3. Que, con tal fin, se acepte de manera inmediata la asistencia técnica ofrecida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para que colaboren con las actividades de localización de los muchachos y se reconozca que, efectivamente, México se encuentra en un estado de crisis humanitaria.
Nuestra consternación e indignación no son menores ante el resto del horror: decenas de cuerpos no identificados a lo largo del país, ciudadanos que mueren todos los días en circunstancias desconocidas y por los que absolutamente nadie responde; cientos de miles de vidas conquistadas por el miedo y el desamparo.
Pero nosotros no nos cansamos.
Firman 445 miembros de la comunidad:
Profesores-Investigadores (64)
Centro de Estudios Históricos: Aboites Aguilar Luis, Falcón Vega Romana Gloria, García Martínez
Bernardo, Márquez Colín Graciela, Palacios Rozo Marco, Pani Erika, Rodríguez Kuri Ariel, Torres Gabriel;
Centro de Estudios Sociológicos: Alcántara Zavala Eva, Boltvinik Julio, Brachet Staehling Viviane, De
Oliveira Barbosa Orlandina, Estrada Saavedra Marco, Gil Antón Manuel, González Montes Soledad, Herrera
Cristina, Pozas Garza María De Los Ángeles, Rivera Sánchez Liliana, Solís Patricio, Stavenhagen Rodolfo,
Tarrés Barraza María Luisa, Tepichin Valle Ana Maria, Zapata Schaffeld Francisco; Centro de Estudios
Internacionales: Bizberg Ilan, Breña Roberto, Flamand Gómez Laura, Loaeza Soledad, Ortega Ortiz
Reynaldo Yunuen, Serrano Mónica, Somuano Ventura Ma. Fernanda, Tawil Kuri Marta; Centro de Estudios
Demográficos, Urbanos y Ambientales: Castillo García Manuel Ángel, Crossa Verónica, Damián Araceli,
Echarri Cánovas Carlos Javier, García Guzmán Brígida, Garza Villarreal Gustavo, Lerner Susana, Lezama De
La Torre José Luis, Pacheco Gómez Edith, Sánchez Landy, Schteingart Martha Rosa, Sobrino Jaime, Szasz Pianta Ivonne, Trejo Alejandra; Centro de Estudios Económicos: Campos Vázquez Raymundo, Esquivel Hernández Gerardo; Centro de Estudios de Asia y África: Conde Gilberto, Muñoz García Adrián; Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios: Ávila Raúl, Barriga Villanueva Rebeca, Martín Butragueño Pedro, Corral Rose, García Fajardo Josefina, Gutiérrez Bravo Rodrigo, Jiménez Plá Yvette, Lara Ramos Luis Fernando, Olea Rafael, Pozas Loyo Julia, Segovia Camelo Francisco, Valadez Pérez Carmen Delia, Vázquez Rojas Maldonado Violeta, Zaslavsky Rabinovici Danielle; Centro De Estudios Interdisciplinarios: Loyo Bravo Engracia.
Estudiantes (216)
Aguilar Vásquez Mariana, Aldana Vizcaíno José Ernesto, Allendelagua Jimena, Álvarez Campero Santiago, Aranda Herrera Alejandra, Aranda Herrera Alejandra, Arias Cuba Ybeth, Atilano Morales Julián, Ballinas Aquino María Luisa, Bautista Arreola Lulisca Zircey, Baz Sanchez Sara Gabriela, Becerril Aceves Josemaría, Beltrán Brisna, Berdeja Acevedo Juan Manuel, Blanco Félix Yazmín, Calderón Valenzuela Fernando, Carrillo Castillo Jesús Salvador, Carrillo Reveles Veremundo, Celaya Mendoza Rafael Andrés, Celis Mendoza Martha, Cerdán Verástegui Alonso, Cervantes Sánchez Christian, Cisneros Mondragón Itzel, Clever Natalia, Colín Paz Yeimi Alejandra, Compte Nunes Guillem, Contreras Corral Arturo, Córdova Romero Griselda, Cruz Armenta Daniela Yunuhen, Dammert Guardia Manuel, Dávalos Ramírez Renato Akatzin, De Pablo Hammeken Luis, Del Monte Madrigal Juan Antonio Del Monte, Del Moral Suárez Diego, Díaz Cruz Arturo, Dieng Sokhna, Erazo Espinosa Jaime Fabián, Escalante Arriaga José Rodrigo, Espino Armendáriz Saúl, Esquivel Corona Mariana, Estrada Vidal Victoria Enedina, Fajardo Ortiz Daniel, Fernández Ayala Ana Inés, Flores Vega Leonel, Fuentes Erick, Fuentes Miguel, Ramírez Atisha Gabriel Gerardo, Galicia Salas Gabriela, Galindo Bustos María Fernanda, García Álvarez Juan Pablo, García López Mónica, García Sánchez Nayeli, García Solares Israel, Garduño Bello Bianca, Garza Garza Azucena Paloma, Géliga Quiñones Jaime A., Gerena Meléndez Alicia Alexesteva, Gil Burgoin Carlos Ivanhoe, Gómez Leautaud Matías, Gómez Romero Oscar Alejandro, González Arias Diana, González Guerrero Alejandra, González López Miriam, González Martín Carlos Jesús, González Molina Óscar, González Moreno Julio César, González Sánchez José María, González Torres Eder Iván, Gordillo Johan, Guerra Olmos Mariana, Guillén Garza Ramos María, Gutiérrez Martínez Ana Paulina, Hall Lagunes Daniela, Hernández Velasco Emmanuel, Herrera Rangel Sergio Daniel, Huffman Espinosa Curtis, Iglesias Arellano Mariana, Inclán Fuentes Carlos, Islas Arredondo Rosa Isabel, Jaimez Aguilar René David, Jaramillo Molina Máximo Ernesto, Jaramillo Navarro Diego Emiliano, Jiménez Barba Silvia, Jiménez González René Israel, Jiménez Rosas Leslie Alejandra, Juárez Monzón Ximena, Lanzagorta García José Ignacio, Lastire Olmedo Christian Eduardo, Lazcano René, León Matamoros María Graciela, Léon Olvera Alejandra, Lerma Mayer Sonia Yuruen, López Araiza Bravo Hugo, López Cervantes Jorge Antonio, López Hernández Georgina Yemara, López López Adriana, López Mazón Georgina, López Plaza Angélica, López Romero Fernando, López Soto David Daniel, Loredo Bañuelos Estelí del Carmen, Loza Vaqueiro María Isabel, Lugo Soriano Luis Lucio, Luna García Sandra Nancy, Macías Balmori Alfredo, Martínez Alejandro, Martínez Carmona Gabriel, Martínez Figueroa Paulina, Martínez Hernández Francisco Javier, Martínez Jiménez Teyeliz, Martínez López Mónica, Martínez Ruiz Itzel, Martínez Saavedra Beatriz, Medina Cortina Eduardo, Mejía Albarrán Luis Alberto, Mejía Chávez Carlos, Mejía Torres Karen Ivett, Melgarejo Torres Carolina, Mijares Lara Marcela, Mingüer Cestelos Beatriz Corina, Moncayo Ramírez Jonatan, Monroy Gómez Franco Luis Ángel, Montoya García María Valeria Judith, Montoya Ruiz Alida, Mora Duro Carlos Nazario, Morachis Gastélum Josué, Morales Ríos Valeria, Moreno Sonia, Moreno Hernández Dulce Yocelyn, Mosqueda Arista Sandra Sofía, Mota Palmas Karina Del Rocío, Munguía Ávila Enrique, Muñoz Pedroza Carlos Martín, Nancy Merary Jiménez, Norman González Zyanya, Olhovich Robles Esteban, Oropeza Higuera Diana, Ortega Guerrero Andrés Josué, Ortiz Díaz Jesús Rodolfo, Ortiz Rangel Andrea, Oscar Guillermo Hernández Castro, Palma Vázquez David, Pantoja García Juan Camilo, Pedraza Robles Juan Carlos, Peláez Carolina, Peña George Christianne, Pérez Efrén, Pérez Domínguez Erika, Pérez Florean Diego Moisés, Pérez Hernández Rodrigo Salomón, Pérez Lezama Erika, Pérez Mendoza Joel, Pérez Pérez Miguel Ángel, Pérez Ramírez Tatiana, Piña Navarro Claudia Jezabel, Plascencia Sánchez Liliana, Ploennig Del Castillo Ehrhardt, Quintanar Zárate Paola, Quintanar Zárate Iliana Marcela, Ramírez Bonilla Laura Camila, Ramírez Rosas landa María José, Ramírez Villela Miguel Ángel, Rangel Carlos, Reyes Díaz Evelia, Reyes Manzano Jorge, Reyes Tinajero Gerardo Daniel, Rodríguez Pérez Hugo, Rodríguez Rocha Eduardo, Rojas Rojas Rolando, Romero García Velvet, Romero Rubio Martha Azalea, Romo Ávila Cristina Astrid, Rosales García Armando, Rubio Héctor,
Ruiz Claudia Paola, Ruy Sánchez De Orellana Santiago, Salamanca Martínez Elena María, Salvador Uscanga Christian, Sámano Queitsch Cecilia, Sánchez Amador David Armando, Sánchez García Leticia, Sánchez Nateras Gerardo, Sánchez Nava Ariadna Hitchel, Sánchez Parra Jenny Cristina, Santiago Araiza Victoria Daniela, Santiago García Luis Enrique, Santiago Luévano Hilda Monserrat, Santillán Ortega Víctor Manuel, Soto Mota Pablo Ignacio, Trejo Terreros Abraham, Triano Enríquez Manuel, Turiño Ramos Liset, Tzili Apango Eduardo, Uribe Jaramillo María Teresa, Vadillo Obregón Cecilia, Valdez Chávez César Enrique, Valdiviezo Villanueva Noé, Valencia Islas Arturo, Valladares Chamorro Odalis Rocío, Vallarino Moncada Daniela, Vargas Posada Ricardo, Vásquez Montaño Rosario Margarita, Vera Alpuche Jaime, Vergara Donoso María Antonieta, Verspecht Guerrero Erika Alitzel, Vicencio Sánchez Abel, Villa Figueroa Alfonso Abraham, Villagómez Ornelas Paloma, Vital Plaza, José Eduardo, Vite Tiscareno Ivonne, Vizcaíno De La Torre Andrea Alicia, Winter Guenther Catherine, Yong Solís Alexys Montserrat, Zamudio Santos Verhonica, Zepeda Gil Raúl, Zubillaga Diego.
Personal Administrativo y de Biblioteca (36)
Biblioteca Daniel Cosío Villegas: Escobar Vallarta Claudia, López Morales Carmen Yasmina; Personal Administrativo Aguilar Hernández Elia, Campos García Raquel, Campos García Ernestina, Ceballos Valencia Bertha Lidia, Cervantes Gómez Gerardo, Cortes Rodríguez Enedina, Estrella Montoya Beatriz, García Zepeda Olivia, Gómez Segura Ma. Del Socorro, González Araujo Rosa María, González Araujo Héctor, Hernández María, Hernández Gutiérrez Jesús Alberto, Juárez Puente Lidia, Juárez Puente Elisa, León Gutiérrez Magdalena, López González Pamela, Lozano López Tania, Matías Mejía María De Lourdes, Moreno Villaseñor Jimena Paola, Murillo Saldaña Lorena, Ochoa Portillo Tania, Ortega Parra Alan, Pérez Tagle Mercado Reyna Estela, Pineda Peña Rosa Ma., Rodríguez Valles Rocío, Ruiz Chávez León, Salcedo Romero Ninel, San Juan Bernal Graciela, Sánchez Hernández María Elena, Segura Hernández Miguel, Solís Monroy María Mónica, Torres Blancas Martha, Torres González Guadalupe Lilia, Vargas Serrano Mónica.
Egresados de El Colegio de México (99)
Acosta Carrillo Mónica Paola, Aragón Castaño Gerardo Francisco, Arce Padrón Yissel, Arzola Ordoñez Abraham, Atala García Lili, Ávila Quijas Aquiles Omar, Barragán Aroche Raquel, Barrios Giordano Paulina María, Brambila José Antonio, Brown Solà Carlos, Cabanillas Natalia, Campos Rico Ivonne Virginia, Chávez Ballesteros Clementina, Chávez Jiménez Emmanuel Salvador, Correa Calleja Elka Margarita, Correa Villalobos Francisco, Cortés Basurto María de los Ángeles, De la Torre Ibarra Salomón, Del Castillo Niño Bárbara, Délano Alonso Alexandra, Delgado Miranda Joselyn, Díaz Campos Mariana, Durán Osorio Ivonne Lidia, Enciso Froylán, Escobedo Lastiri Andrea, Escoto Castillo Ana Ruth, Estrada Orozco Rubén Alberto, Flandes Arreguín Thalía Delhi, Flores Magón Diego, Gaxiola Robles Linares Sergio Cuauhtémoc, Gibaja Romero Damián Emilio, González Ramírez Rocío Del Carmen, Guzmán Bringas Gabriela, Hernández Aguilar Alina, Hernández Vázquez Víctor Manuel, Hernández Vilchis Nofret Berenice, Hernández Zavala Martha B., Hoyo Prohuber Henio, Ibáñez Tirado Diana, Iglesias Urrutia Nydia, Jardón Acel, Kelly Torreblanca Luis Gustavo, Kent Carrasco Daniel, Lamberti María Julieta, Landgrave Ponce Ana, López Ricoy Ana Eugenia, Magaña Martínez Bárbara, Maldonado Carlos, Maldonado Hernández Gerardo, Maldonado Martínez Alejandra, Mariscal Paredes Rodrigo, Martínez Jimena, Martínez Illescas Roberto, Martínez López Mónica, Melchor Hernández Yver Alonso, Méndez Franco Luis Fernando, Mendoza Mejía Paola, Meza Mario, Meza Huacuja Ivonne, Miranda Juárez Saraí, Moreno Chávez José Alberto, Munguía Corella Luis Felipe, Muñoz Martínez Adelaida, Núñez Tapia Mónica, Osorio Guerrero Pablo Enrique, Palacios Canudas Ana, Pellicer Cristóbal, Pérez García Gabriel, Pinzón Avendaño Vanessa, Ramos López Aram Isaí, Riquelme Molina Valentina, Rodríguez Jimena, Rodríguez Abreu Mauricio, Rodríguez Elizalde Alberto, Rojas García Rafael, Romero Leal Enrique, Rufer Mario, Sagastume Paiz Tania, Sánchez Flores Mónica Judith, Sandoval Bustos Rosa Eugenia, Silva Diana, Sotelo Núñez Esthela Irene, Stabridis Arana Omar , Suárez Hérber Aydeé Mariell, Tadeo Hernández Eduardo Luciano, Tapia A. Mónica, Tapia Silva Nancy Alejandra, Torres Gutiérrez Michel, Urbina Gilberto, Valdés Galicia Cynthia, Vázquez Pérez Luis Ángel, Villanueva Gutiérrez Eva María, Viramontes Viramontes Erick, Viveros Cano Cynthia, Yanes Pérez Maritel, Yaschine Arroyo Iliana, Zepeda Cortes María Bárbara, Zepeda Mollinedo Daniela.
Asistentes de Investigación (30)
Acosta González Eduardo L., Archundia González Jessica Jazmín, Bautista León Andrea, Bautista Mulia Saraí, Chew Plascencia Serena, Cirianni Salazar Lucía, Dozal Varela Juan Carlos, Fernández Real Anabel, Flores Terán Carlos Esteban, Franco De Los Reyes Diego Antonio, García Jiménez Selene del Carmen, García Reyes Fidel, González Romero Martín Humberto, Jiménez Ceronio César, Lavín Robles María Fernanda, Leyte Mejía Natalia Yvette, López Ibarra Omar, Mancera Alba Marco, Mejía Arregui Erandi, Morales Alcántara Xóchitl, Muñoz Medina Mariana Lizbeth, Naranjo Ricoy Mario Alberto, Parra Miranda Paulina, Reséndiz Oikión Aideé, Reséndiz Oikión Ernesto, Rodríguez Chávez Alejandra, Rojas Olvera María Esperanza, Romano Acevedo Helena, Serna Luna Erick, Vázquez Ortega Nicolás.

miércoles, agosto 13, 2014

No me gustan las generalizaciones pues son potencialmente injustas. Tampoco me gustan las descalificaciones hacia los mexicanos, y menos cuando las proferimos nosotros mismos (aunque debo confesar que muchas veces lo hice hasta que caí en la cuenta de que solamente estaba reproduciendo una mentalidad negativa). Llevo años intentando entendernos como ciudadanos, como grupo social, así como descifrar nuestra idiosincrasia. Habiendo logrado recoger algunos cabos de la intrincada maraña de las causas de nuestro "ser mexicano", me llenan de rabia e indignación muchos de los eventos que suceden en nuestro país porque son consecuencia directa de situaciones que a muchos les interesa perpetuar, justamente porque se benefician de ellas.

Me vi tentado, en un arrebato de rabia, a escribir que merecemos lo que tenemos, pues acabo de leer unas declaraciones de felipe calderón (sic, en minúsculas) criticando la situación del país, y específicamente, la "descomposición" moral del PAN. Siendo él un participante prominente de esa descomposición no tiene la mínima autoridad para señalarla. Por si no fuera suficiente, ahora el señor recibirá carretadas de NUESTRO DINERO a través de su recién registrado Partido Humanista.

¡No, de ninguna manera merecemos lo que tenemos! Como sociedad compartimos la responsabilidad de la situación actual, pero lo peor que podemos hacer es levantar los hombros y conformarnos. Debemos conservar la capacidad de indignación, pues significa que estamos éticamente vivos; debemos reconocer y nutrir nuestra dignidad, pues las soluciones no vendrán de los partidos políticos, ni del gobierno (mucho menos del Estado que están desmantelando), sino que necesariamente deberán provenir de la sociedad misma, pues los pactos cívicos y sociales están rotos; debemos seguir trabajando día con día para recuperar lo que nos ha sido arrebatado; pero sobre todo, mantener viva la esperanza de un futuro mejor, pues perderla significará el fin mismo de la Nación, ya herida de muerte. Vivimos una situación de extrema complejidad que nos ha arrollado, dejándonos estupefactos. Sufrimos una conmoción de la que debemos de salir. Eso o condenarnos.

miércoles, julio 23, 2014

Judíos, sionistas, semitas y palestinos

En el agitado río del conflicto árabe-israelí no está de más aclarar conceptos. Su antecedente más remoto está en el siglo VI AC con la diáspora judía, cuando de las dos casas resultantes de las doce tribus originales, la de Judá abandona Israel, forzada por el rey babilonio Nabuconodosor II. La antiguamente llamada Sion (también Sión o Zion entre otros nombres), hoy conocida como Jerusalén, ha sido relevante en la historia del pueblo hebreo, siendo desde un lugar sagrado y espiritual, hasta un centro político y militar. Incluso en viejos documentos, como la Biblia misma, Sion representaba paz y libertad.

En el siglo XIX se gesta un movimiento político que impulsa el retorno de los judíos a la Tierra Prometida (que comprende las antiguas Judá o Judea e Israel), al cual se le conoce como Sionismo o Nacionalismo de la Diáspora. Hasta aquí todo bien, pero el problema es que la antigua Sion ya está ocupada por otros pueblos, como palestinos y árabes, razón por la cual el Sionismo empieza a radicalizarse, convirtiendo una legítima demanda en un afán ocupacionista al proponer la expulsión de los pueblos asentados en la región para lograr la creación de un estado judío, lo que se logra en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial al proclamarse el Estado de Israel. Para acabar de enredar las cosas, tanto hebreos (judíos) como árabes pertenecen a una enorme y difusa congregación de pueblos llamados "semitas", (término derivado de Sem, hijo de Noé), que incluso abarca grupos étnicos de África. Siendo originalmente un término lingüístico y antropológico, durante el Nacional Socialismo alemán se le da una connotación racista al incorporar a la ideología supremacista del nazismo el concepto de "anti-semita" como sinónimo de anti-judío.

Para tomar aire, podemos anotar que sionismo y semitismo están muy lejos de ser sinónimos. Por el contrario, debido a razones históricas el sionismo se ha vuelto un concepto excluyente del semitismo, auto configurándose como una ideología supremacista de grupos radicales y fundamentalistas en Israel y Estados Unidos, en donde vive la principal colonia judía fuera de Israel. Cobijado por el legítimo derecho de tener una patria judía, el sionismo propugna por extenderse anexándose los Territorios Palestinos que se asientan en y alrededor de Jerusalén. En la historia moderna, este ha sido el conflicto desde finales de los años cuarenta del siglo pasado hasta el tiempo presente, lo que ha provocado guerras entre semitas (judíos, árabes y palestinos, principalmente), terrorismo y masacres.

Nadie está exento de culpa en este complicado escenario, todos los bandos han recurrido a medidas reprobables y repudiables. Hoy toca el turno en este circo de barbarie al poderoso estado de Israel de llevar la violencia al extremo en contra de un pueblo esencialmente desarmado, oprimido doblemente por el expansionismo israelí y grupos extremistas como Hamás y Hezbolá.

Imposible es cubrir en unas cuantas líneas las múltiples aristas de este entreverado conflicto milenario, en donde juegan religiones, etnias, culturas, lenguas y territorios. Pero espero que sirva para clarificar que no todos los judíos son sionistas, que muchos se oponen al extremismo de sus líderes formales en Israel, y que ese valeroso pueblo no merece ser etiquetado como asesino, inmisericorde, genocida o maldito.

Exijamos, sí, que el sionismo ponga un alto inmediato al Holocausto palestino, pero no hagamos blanco de nuestros reclamos a todos los judíos.

domingo, julio 13, 2014

Los retos de Brasil

Las críticas a Dilma Rousseff por la aún existente pobreza en Brasil, así como por la represión a las protestas tienen, al menos, un denominador común: la desinformación.

Es muy difícil para cualquiera, en el breve lapso de poco más de una década, revertir siglos de desigualdad e inequidad aderezados con los embates de la ultraderecha que son difundidos ampliamente dentro y fuera del país amazónico por los consorcios mediáticos convertidos en Ministerios de Educación y en verdaderas Iglesias poseedoras de la verdad única. Si a esto le agregamos un sistema económico mundial que socializa las pérdidas y privatiza las ganancias, aniquilando de paso al ejercicio de la política en general, y en lo particular, al de la política pública, pues resulta bastante fácil apuntar flamígeros dedos hacia el (o en este caso, hacia la) que todos señalan como causante de todos los males.

Pero la desinformación no se queda en ese nivel. Paralelo a la celebración de la Copa del Mundo (deslucida y plagada de irregularidades provenientes del manejo discrecional que la FIFA hace de este deporte), se han venido dando un conjunto de acciones que prometen entronizar a Brasil como una nación reina en el ajedrez mundial. Dilma ha acercado aún más a su país al corazón mismo de los BRICS (acrónimo que designa a un grupo de naciones que surge como alternativa al omnipresente control del neoliberalismo sobre la vida y haciendas de la comunidad internacional, formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) al anunciar una participación de 18 mil millones de dólares en un organismo financiero internacional que fungirá como banco de desarrollo para las naciones participantes. Rusia e India aportarán la misma cantidad, Sudáfirca "solamente" 5 mmdd, y China será la estrella con 41 mmdd. Además, Rusia acaba de condonar el 90% de la deuda cubana con ellos y, no contenta con eso, invertirá grandes sumas en la isla.

Sí, la mano que mece la cuna detrás de las protestas por el exorbitante gasto en la Copa del Mundo, ha ocultado este enorme logro del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) brasileño. Tener acceso a un fondo de 100 mmdd fuera del influjo depredador del FMI, el BM y la Troika europea (en donde también participa el FMI), es una bocanada de oxígeno puro para la economía de los BRICS. Si me permiten ser muy, pero muy simplista, ese grupo multinacional, que enarbola algunos principios del alguna vez fulgurante bloque de los Países No Alineados, intenta revertir la Guerra de Castas que el neoliberalismo busca implantar en todo el mundo para llegar, en el peor de los casos, a la proclamada extinta y enterrada Lucha de Clases. Esto puede parecer un retroceso de un siglo en la historia de la humanidad, pero sigue siendo mejor que el regreso a la Edad Media en que los financieristas nos han embarcado a todos.

El Brasil de Dilma enfrenta grandes retos aún, entre ellos la persistente y lacerante pobreza, pero no se le pueden regatear grandes triunfos en áreas como la educación, la salud, la economía, incluso en el combate a la pobreza, que a pesar de ser importantes, no son suficientes. El andar emprendido por Lula, seguido por la adusta Rousseff, de ninguna manera acaba hoy, ni mañana. Los desafíos internos y externos son muchos y muy graves; son grandes y apremiantes. Por eso hay que atenderlos con calma y firmeza, con una visión de largo plazo. Hay que enfrentarlos con una visión de estadista, de esos que hoy en día son tan escasos porque todos se han rendido al brillo seductor del becerro de oro.

miércoles, julio 02, 2014

~ Navegaciones ~: Mireles en La Mira

~ Navegaciones ~: Mireles en La Mira: E l pasado 13 de mayo publiqué un artículo titulado “ Mireles en la mira ” en el que que concluía: en contra de José Manuel Mireles “y e...

¿Autodefensas?

Buque insignia de la guerra calderonista, Michoacán fue el primer estado de la República en donde se reconoció un grave problema de seguridad, pública y nacional, debido al enorme poder del crimen organizado (CO). Todos conocemos los resultados del sainete, entre los que se encuentran el totalmente explicable encarecimiento del limón. Ante un gobierno omiso (en el mejor de los casos) y cómplice, el CO se apoderó de bienes y haciendas, del poder público, de las fuerzas policiales, de caminos y carreteras, de municipios enteros. Paradigma de que se puede quebrantar la ley porque nadie la hace respetar, Michoacán se rindió ante el asombroso poder de fuego y la total falta de piedad de los grupos criminales. Como toda empresa que inició el estulto felipe calderón (sic en minúsculas), el frente michoacano naufragó estrepitosamente. Convertido en botín político el estercolero que el rey chiquito panista dejó como legado, Enrique Peña Nieto prometió y prometió que las cosas cambiarían bajo su conducción. Y nuevamente la liebre saltó en la región purépecha: en febrero de 2013 el país supo de la existencia de las "autodefensas" y de un tal Dr. Mireles, quien se identificó como su portavoz.

¿Autodefensas? José Manuel Mireles Valverde explicó que el embate criminal ya no se conformaba con extorsionar, secuestrar, matar, trasegar droga, apropiarse ilegalmente de tierras y propiedades, y practicar la trata de personas, sino que ahora incluso ejercía una nueva modalidad del derecho de pernada: robaba esposas e hijas de los michoacanos, las esclavizaba sexualmente y luego las devolvía a sus familias, en muchos casos ya embarazadas. Incluso, ha denunciado Mireles, estos forajidos ingresaban libremente a las escuelas, elegían niñas y adolescentes, y se las llevaban para aplacar sus enfermizos afanes. Y la fétida cloaca que destapó el médico cirujano metido a defensor, siguió emanando sus vapores: gobernadores y ex gobernadores mantenían estrechos vínculos amistosos, por decir lo menos, con el CO; el gobierno federal había sido informado puntualmente en repetidas ocasiones de la ubicación y la fuerza de los principales líderes criminales en el estado sin que hubiera tomado acciones; que los proclamados muertos gozaban de cabal salud, como en el caso de "El Chayo", a quien el desgobierno de calderón había dado por muerto sin presentar prueba alguna. Mireles desnudaba las mentiras de los gobiernos peñista y del neurótico "pelón chaparrito de lentes".

Muchos nos preguntábamos hace poco más de un año: ¿autodefensas? ¿son legales? ¿debe el gobierno permitirlas? ¿son justificables ante la total displicencia, siendo benévolos y bien intencionados, de todos los órdenes de gobierno respecto al problema de la inseguridad? En lo personal, la idea de que surgieran grupos armados de civiles para defenderse de otros grupos armados de civiles me parecía catastrófica, y solamente auguraba un incremento de la violencia en Michoacán. Además, en el río revuelto del Imperio de la Fuerza en la Tierra de Nadie, los mismos criminales podrían aprovechar la confusión y consolidar su poder, no solamente formalizándolo en la región michhuaque, sino extendiéndolo a los estados vecinos. Además, era la coartada perfecta para que el CO legalizara, bajo el disfraz de las autodefensas, a sus ejércitos poderosamente pertrechados. Por todos lados se veía que era una mala idea que el gobierno cobijara y tolerara tropas civiles, si se me permite el término. Pero por otra parte, era entendible que ante la indefensión en que los herederos de Zuanga (último gobernante michhuaque o purépecha) vivían, buscaran proteger a sus familias y sus bienes.

La "lógica" del gobierno federal en su respuesta al problema fue la misma, nada más que maquillada, que desde 2006 se viene aplicando: poderes supraconstitucionales, militarización, criminalización y aplicación discrecional, selectiva y facciosa de la justicia. Dejando intactas las estructuras criminales, principalmente las financieras, en enero de 2014 se nombró a un Comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral para Michoacán. La distinción recayó en el entonces Procurador Federal del Consumidor (¡No, no es broma!), abogado de profesión con especializaciones en Ciencias Políticas y en Economía Financiera, y antiguo Procurador de Justicia del Estado de México luego de la escandalosa caída de Alberto Bazbaz por el famoso caso de la niña Paulette, Alfredo Castillo Cervantes. Desde su llegada, Castillo ha gustado de atraer los reflectores con acciones efectistas y vistosas. Pero más allá de sus farandulescas aspiraciones, en la práctica se ha dedicado a desmembrar a las autodefensas mediante la insidia, el engaño, la tenebra y la división. Entre tanto, las pírricas victorias que se ha apuntado en contra de líderes delincuenciales se han debido más a la presión pública ejercida por Mireles al continuar con sus revelaciones de componendas y vistas gordas de los gobiernos estatal y federal, que por un legítimo esfuerzo de reinstalar el Estado de Derecho en Michoacán. Esa política de atacar a quienes se defienden y tolerar a quienes delinquen, culminada con la detención de Mireles hace una pocas horas, le han construido a este último, un halo justiciero que empieza a seducir a muchos. Su hablar franco y directo le ha granjeado simpatías al oriundo de Tepalcatepec, y en lo personal, no puedo dejar de evocar a los revolucionarios mexicanos que pelearon contra el régimen porfirista en los albores del siglo XX. Las autodefensas michoacanas están muy lejos de emular a la "bola" revolucionaria, pero el símil es inevitable: gente del pueblo armándose contra un gobierno indolente, y en este caso, contra gavillas que atentan diariamente en contra de su tranquilidad, bienestar y seguridad.

¿Es Mireles un auténtico defensor de los intereses de los ciudadanos michoacanos? La virulencia con que el gobierno lo ha atacado parece indicar que sí, pues su gran pecado ha sido negarse a plegarse a los designios del régimen representado por Castillo. Las acusaciones por las que se le detuvo suenan frágiles, parecen frágiles y seguramente lo son: portación de armas reservadas para el ejército y posesión de sustancias prohibidas. La maquinaria propagandista del gobierno lo venía atacando desde hace tiempo: acusaciones de que estuvo preso por narcotráfico; presunción de que participó en el asesinato de casi una decena de personas; desconocimiento de su calidad de vocero de las autodefensas por medio de un reducido grupo de integrantes de éstas que aparecen abrazándose con el comisionado Castillo, notoriamente es el caso de uno de ellos conocido como "Papá Pitufo". Es demasiado pronto para conocer la verdad, pero ante el expediente criminal de La Tuta, EL Chayo y El Kike (los dos últimos muertos por las fuerzas federales), todos ellos líderes de los Caballeros Templarios (contra quienes las autodefensas proclaman que se levantaron en armas), las acusaciones que el gobierno le hace a Mireles parecen ingenuas, inocentes y ... falsas.

Uno no puede dejar de cuestionarse: ¿por qué La Tuta está libre?