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miércoles, noviembre 12, 2014

Pronunciamiento del COLMEX sobre informe PGR-Ayotzinapa

La comunidad del Colegio de México hace un pronunciamiento acerca del informe que dio el titular de la PGR, Miguel Ángel Murillo Karam, acerca de los avances en la investigación del paradero de los 43 estudiantes desaparecidos por la policía de la Escuela Normal Rural "Isidro Burgos" de Ayotzinapa, Guerrero.

El documento original lo pueden consultar aquí o en esta otra liga. Y la transcripción del texto la encuentran a continuación.

Ciudad de México, a 11 de noviembre de 2014
A la opinión pública:
Ante la presentación del avance en las investigaciones sobre el caso Iguala, que involucra la desaparición de estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa “Raúl Isidro Burgos”, los abajo firmantes, miembros de la comunidad de El Colegio de México, deseamos expresar lo siguiente:
1. La información presentada por el Procurador General de la República, Lic. Jesús Murillo Karam, en conferencia de prensa realizada el día 7 de noviembre de 2014, no cumple aún con la exigencia de conocer el paradero de los 43 normalistas desaparecidos, los motivos de su sustracción y la suma de personas involucradas, con miras hacia su detención y castigo.
La información dada a conocer proviene de líneas de investigación limitadas e incompletas y se basa, exclusivamente, en confesiones de personas detenidas por su presunta participación en los hechos. Las confesiones no pueden ser consideradas como única prueba concluyente y en México su contundencia está totalmente diluida. Mediante una práctica sistemática, el Estado mexicano ha institucionalizado la tortura como método de investigación en las instancias de impartición de justicia, hecho que ha sido ampliamente documentado por diversos diagnósticos nacionales e internacionales. Sin presumir que éste sea el caso y sin descartar la información de las declaraciones de los detenidos, somos enfáticos en la necesidad de demostrar, a través de pruebas científicas, objetivas y rigurosas, si los restos encontrados corresponden a los 43 normalistas desaparecidos o no.
2. La forma en que la información ha sido presentada a los familiares y a la sociedad es condenable. El montaje discursivo de la Procuraduría General de la República es contradictorio: la lógica oficial alienta, sin comprobar, la idea de que los normalistas fueron salvajemente asesinados, pero su conclusión es que continuarán en calidad de desaparecidos. Estamos convencidos de que la presentación de argumentos y materiales no concluyentes y contradictorios tiene como único fin desmovilizar las acciones de protesta.
Asimismo, el gobierno mexicano y sus instituciones se han mostrado indolentes ante la situación emocional de los familiares de los 43 normalistas y, en distintos momentos, han promovido especulaciones de diversa naturaleza, abonando al tratamiento sensacionalista del caso. La forma en que la Procuraduría relata hechos de tortura, vejación y sufrimiento físico y emocional a los que los estudiantes podrían haber sido sometidos, es decir, sin poder comprobar si fue así o no, es un acto de innegable violencia psicológica, sobre cuyas intenciones nos cuestionamos. Nuestra exigencia no es que las evidencias se oculten o maticen, sino que sean presentadas a la sociedad cuando el caso haya sido rigurosamente resuelto y su difusión atienda protocolos de crisis humanitaria.
3. Nos declaramos indignados ante la postura negligente e insensible del Presidente de la República, el C. Enrique Peña Nieto, frente a las circunstancias críticas del país. Consideramos que su insistencia en realizar una gira internacional de trabajo, mientras el país se debate entre el dolor, la incertidumbre y la ira es del todo inoportuna, imprudente e indolente. Condenamos que el Presidente haya desoído la exigencia de los familiares y compañeros de los 43 estudiantes, así como de la sociedad, en torno a la cancelación de su salida del país. En este momento, la presentación con vida de los 43 normalistas y la resolución integral del caso Iguala es una prioridad nacional. El lugar del Presidente está en su país.
4. Ante estas circunstancias, reivindicamos el derecho a la movilización social pacífica y solidaria, sostenemos el dolor que hoy sentimos colectivamente y exigimos justicia. No permitiremos que las provocaciones lanzadas desde distintos niveles de gobierno, ya sea de manera frontal o a través de grupos de choque a su servicio, nos detengan, como han intentado hacerlo en manifestaciones recientes. Exigimos un alto total e inmediato a las hostilidades del gobierno, a las detenciones arbitrarias, a las amenazas, a la represión en cualquiera de sus formas, a la criminalización de la protesta social y a cualquier otro intento por inhibir el derecho a la libre expresión de la ciudadanía. Nos sumamos a los puntos destacados por los familiares y compañeros de nuestros 43 hermanos desaparecidos:
1. Que continúen las acciones de búsqueda de los 43 estudiantes, bajo presunción de vida, no sólo suponiendo que están muertos ni que, posiblemente, los restos presentados corresponden a los normalistas.
2. Que se presenten a la brevedad posible pruebas científicas, objetivas y rigurosas, validadas por instancias internacionales, que acrediten o descarten si los restos presentados en la conferencia del 7 de noviembre de 2014 corresponden con los estudiantes.
3. Que, con tal fin, se acepte de manera inmediata la asistencia técnica ofrecida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para que colaboren con las actividades de localización de los muchachos y se reconozca que, efectivamente, México se encuentra en un estado de crisis humanitaria.
Nuestra consternación e indignación no son menores ante el resto del horror: decenas de cuerpos no identificados a lo largo del país, ciudadanos que mueren todos los días en circunstancias desconocidas y por los que absolutamente nadie responde; cientos de miles de vidas conquistadas por el miedo y el desamparo.
Pero nosotros no nos cansamos.
Firman 445 miembros de la comunidad:
Profesores-Investigadores (64)
Centro de Estudios Históricos: Aboites Aguilar Luis, Falcón Vega Romana Gloria, García Martínez
Bernardo, Márquez Colín Graciela, Palacios Rozo Marco, Pani Erika, Rodríguez Kuri Ariel, Torres Gabriel;
Centro de Estudios Sociológicos: Alcántara Zavala Eva, Boltvinik Julio, Brachet Staehling Viviane, De
Oliveira Barbosa Orlandina, Estrada Saavedra Marco, Gil Antón Manuel, González Montes Soledad, Herrera
Cristina, Pozas Garza María De Los Ángeles, Rivera Sánchez Liliana, Solís Patricio, Stavenhagen Rodolfo,
Tarrés Barraza María Luisa, Tepichin Valle Ana Maria, Zapata Schaffeld Francisco; Centro de Estudios
Internacionales: Bizberg Ilan, Breña Roberto, Flamand Gómez Laura, Loaeza Soledad, Ortega Ortiz
Reynaldo Yunuen, Serrano Mónica, Somuano Ventura Ma. Fernanda, Tawil Kuri Marta; Centro de Estudios
Demográficos, Urbanos y Ambientales: Castillo García Manuel Ángel, Crossa Verónica, Damián Araceli,
Echarri Cánovas Carlos Javier, García Guzmán Brígida, Garza Villarreal Gustavo, Lerner Susana, Lezama De
La Torre José Luis, Pacheco Gómez Edith, Sánchez Landy, Schteingart Martha Rosa, Sobrino Jaime, Szasz Pianta Ivonne, Trejo Alejandra; Centro de Estudios Económicos: Campos Vázquez Raymundo, Esquivel Hernández Gerardo; Centro de Estudios de Asia y África: Conde Gilberto, Muñoz García Adrián; Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios: Ávila Raúl, Barriga Villanueva Rebeca, Martín Butragueño Pedro, Corral Rose, García Fajardo Josefina, Gutiérrez Bravo Rodrigo, Jiménez Plá Yvette, Lara Ramos Luis Fernando, Olea Rafael, Pozas Loyo Julia, Segovia Camelo Francisco, Valadez Pérez Carmen Delia, Vázquez Rojas Maldonado Violeta, Zaslavsky Rabinovici Danielle; Centro De Estudios Interdisciplinarios: Loyo Bravo Engracia.
Estudiantes (216)
Aguilar Vásquez Mariana, Aldana Vizcaíno José Ernesto, Allendelagua Jimena, Álvarez Campero Santiago, Aranda Herrera Alejandra, Aranda Herrera Alejandra, Arias Cuba Ybeth, Atilano Morales Julián, Ballinas Aquino María Luisa, Bautista Arreola Lulisca Zircey, Baz Sanchez Sara Gabriela, Becerril Aceves Josemaría, Beltrán Brisna, Berdeja Acevedo Juan Manuel, Blanco Félix Yazmín, Calderón Valenzuela Fernando, Carrillo Castillo Jesús Salvador, Carrillo Reveles Veremundo, Celaya Mendoza Rafael Andrés, Celis Mendoza Martha, Cerdán Verástegui Alonso, Cervantes Sánchez Christian, Cisneros Mondragón Itzel, Clever Natalia, Colín Paz Yeimi Alejandra, Compte Nunes Guillem, Contreras Corral Arturo, Córdova Romero Griselda, Cruz Armenta Daniela Yunuhen, Dammert Guardia Manuel, Dávalos Ramírez Renato Akatzin, De Pablo Hammeken Luis, Del Monte Madrigal Juan Antonio Del Monte, Del Moral Suárez Diego, Díaz Cruz Arturo, Dieng Sokhna, Erazo Espinosa Jaime Fabián, Escalante Arriaga José Rodrigo, Espino Armendáriz Saúl, Esquivel Corona Mariana, Estrada Vidal Victoria Enedina, Fajardo Ortiz Daniel, Fernández Ayala Ana Inés, Flores Vega Leonel, Fuentes Erick, Fuentes Miguel, Ramírez Atisha Gabriel Gerardo, Galicia Salas Gabriela, Galindo Bustos María Fernanda, García Álvarez Juan Pablo, García López Mónica, García Sánchez Nayeli, García Solares Israel, Garduño Bello Bianca, Garza Garza Azucena Paloma, Géliga Quiñones Jaime A., Gerena Meléndez Alicia Alexesteva, Gil Burgoin Carlos Ivanhoe, Gómez Leautaud Matías, Gómez Romero Oscar Alejandro, González Arias Diana, González Guerrero Alejandra, González López Miriam, González Martín Carlos Jesús, González Molina Óscar, González Moreno Julio César, González Sánchez José María, González Torres Eder Iván, Gordillo Johan, Guerra Olmos Mariana, Guillén Garza Ramos María, Gutiérrez Martínez Ana Paulina, Hall Lagunes Daniela, Hernández Velasco Emmanuel, Herrera Rangel Sergio Daniel, Huffman Espinosa Curtis, Iglesias Arellano Mariana, Inclán Fuentes Carlos, Islas Arredondo Rosa Isabel, Jaimez Aguilar René David, Jaramillo Molina Máximo Ernesto, Jaramillo Navarro Diego Emiliano, Jiménez Barba Silvia, Jiménez González René Israel, Jiménez Rosas Leslie Alejandra, Juárez Monzón Ximena, Lanzagorta García José Ignacio, Lastire Olmedo Christian Eduardo, Lazcano René, León Matamoros María Graciela, Léon Olvera Alejandra, Lerma Mayer Sonia Yuruen, López Araiza Bravo Hugo, López Cervantes Jorge Antonio, López Hernández Georgina Yemara, López López Adriana, López Mazón Georgina, López Plaza Angélica, López Romero Fernando, López Soto David Daniel, Loredo Bañuelos Estelí del Carmen, Loza Vaqueiro María Isabel, Lugo Soriano Luis Lucio, Luna García Sandra Nancy, Macías Balmori Alfredo, Martínez Alejandro, Martínez Carmona Gabriel, Martínez Figueroa Paulina, Martínez Hernández Francisco Javier, Martínez Jiménez Teyeliz, Martínez López Mónica, Martínez Ruiz Itzel, Martínez Saavedra Beatriz, Medina Cortina Eduardo, Mejía Albarrán Luis Alberto, Mejía Chávez Carlos, Mejía Torres Karen Ivett, Melgarejo Torres Carolina, Mijares Lara Marcela, Mingüer Cestelos Beatriz Corina, Moncayo Ramírez Jonatan, Monroy Gómez Franco Luis Ángel, Montoya García María Valeria Judith, Montoya Ruiz Alida, Mora Duro Carlos Nazario, Morachis Gastélum Josué, Morales Ríos Valeria, Moreno Sonia, Moreno Hernández Dulce Yocelyn, Mosqueda Arista Sandra Sofía, Mota Palmas Karina Del Rocío, Munguía Ávila Enrique, Muñoz Pedroza Carlos Martín, Nancy Merary Jiménez, Norman González Zyanya, Olhovich Robles Esteban, Oropeza Higuera Diana, Ortega Guerrero Andrés Josué, Ortiz Díaz Jesús Rodolfo, Ortiz Rangel Andrea, Oscar Guillermo Hernández Castro, Palma Vázquez David, Pantoja García Juan Camilo, Pedraza Robles Juan Carlos, Peláez Carolina, Peña George Christianne, Pérez Efrén, Pérez Domínguez Erika, Pérez Florean Diego Moisés, Pérez Hernández Rodrigo Salomón, Pérez Lezama Erika, Pérez Mendoza Joel, Pérez Pérez Miguel Ángel, Pérez Ramírez Tatiana, Piña Navarro Claudia Jezabel, Plascencia Sánchez Liliana, Ploennig Del Castillo Ehrhardt, Quintanar Zárate Paola, Quintanar Zárate Iliana Marcela, Ramírez Bonilla Laura Camila, Ramírez Rosas landa María José, Ramírez Villela Miguel Ángel, Rangel Carlos, Reyes Díaz Evelia, Reyes Manzano Jorge, Reyes Tinajero Gerardo Daniel, Rodríguez Pérez Hugo, Rodríguez Rocha Eduardo, Rojas Rojas Rolando, Romero García Velvet, Romero Rubio Martha Azalea, Romo Ávila Cristina Astrid, Rosales García Armando, Rubio Héctor,
Ruiz Claudia Paola, Ruy Sánchez De Orellana Santiago, Salamanca Martínez Elena María, Salvador Uscanga Christian, Sámano Queitsch Cecilia, Sánchez Amador David Armando, Sánchez García Leticia, Sánchez Nateras Gerardo, Sánchez Nava Ariadna Hitchel, Sánchez Parra Jenny Cristina, Santiago Araiza Victoria Daniela, Santiago García Luis Enrique, Santiago Luévano Hilda Monserrat, Santillán Ortega Víctor Manuel, Soto Mota Pablo Ignacio, Trejo Terreros Abraham, Triano Enríquez Manuel, Turiño Ramos Liset, Tzili Apango Eduardo, Uribe Jaramillo María Teresa, Vadillo Obregón Cecilia, Valdez Chávez César Enrique, Valdiviezo Villanueva Noé, Valencia Islas Arturo, Valladares Chamorro Odalis Rocío, Vallarino Moncada Daniela, Vargas Posada Ricardo, Vásquez Montaño Rosario Margarita, Vera Alpuche Jaime, Vergara Donoso María Antonieta, Verspecht Guerrero Erika Alitzel, Vicencio Sánchez Abel, Villa Figueroa Alfonso Abraham, Villagómez Ornelas Paloma, Vital Plaza, José Eduardo, Vite Tiscareno Ivonne, Vizcaíno De La Torre Andrea Alicia, Winter Guenther Catherine, Yong Solís Alexys Montserrat, Zamudio Santos Verhonica, Zepeda Gil Raúl, Zubillaga Diego.
Personal Administrativo y de Biblioteca (36)
Biblioteca Daniel Cosío Villegas: Escobar Vallarta Claudia, López Morales Carmen Yasmina; Personal Administrativo Aguilar Hernández Elia, Campos García Raquel, Campos García Ernestina, Ceballos Valencia Bertha Lidia, Cervantes Gómez Gerardo, Cortes Rodríguez Enedina, Estrella Montoya Beatriz, García Zepeda Olivia, Gómez Segura Ma. Del Socorro, González Araujo Rosa María, González Araujo Héctor, Hernández María, Hernández Gutiérrez Jesús Alberto, Juárez Puente Lidia, Juárez Puente Elisa, León Gutiérrez Magdalena, López González Pamela, Lozano López Tania, Matías Mejía María De Lourdes, Moreno Villaseñor Jimena Paola, Murillo Saldaña Lorena, Ochoa Portillo Tania, Ortega Parra Alan, Pérez Tagle Mercado Reyna Estela, Pineda Peña Rosa Ma., Rodríguez Valles Rocío, Ruiz Chávez León, Salcedo Romero Ninel, San Juan Bernal Graciela, Sánchez Hernández María Elena, Segura Hernández Miguel, Solís Monroy María Mónica, Torres Blancas Martha, Torres González Guadalupe Lilia, Vargas Serrano Mónica.
Egresados de El Colegio de México (99)
Acosta Carrillo Mónica Paola, Aragón Castaño Gerardo Francisco, Arce Padrón Yissel, Arzola Ordoñez Abraham, Atala García Lili, Ávila Quijas Aquiles Omar, Barragán Aroche Raquel, Barrios Giordano Paulina María, Brambila José Antonio, Brown Solà Carlos, Cabanillas Natalia, Campos Rico Ivonne Virginia, Chávez Ballesteros Clementina, Chávez Jiménez Emmanuel Salvador, Correa Calleja Elka Margarita, Correa Villalobos Francisco, Cortés Basurto María de los Ángeles, De la Torre Ibarra Salomón, Del Castillo Niño Bárbara, Délano Alonso Alexandra, Delgado Miranda Joselyn, Díaz Campos Mariana, Durán Osorio Ivonne Lidia, Enciso Froylán, Escobedo Lastiri Andrea, Escoto Castillo Ana Ruth, Estrada Orozco Rubén Alberto, Flandes Arreguín Thalía Delhi, Flores Magón Diego, Gaxiola Robles Linares Sergio Cuauhtémoc, Gibaja Romero Damián Emilio, González Ramírez Rocío Del Carmen, Guzmán Bringas Gabriela, Hernández Aguilar Alina, Hernández Vázquez Víctor Manuel, Hernández Vilchis Nofret Berenice, Hernández Zavala Martha B., Hoyo Prohuber Henio, Ibáñez Tirado Diana, Iglesias Urrutia Nydia, Jardón Acel, Kelly Torreblanca Luis Gustavo, Kent Carrasco Daniel, Lamberti María Julieta, Landgrave Ponce Ana, López Ricoy Ana Eugenia, Magaña Martínez Bárbara, Maldonado Carlos, Maldonado Hernández Gerardo, Maldonado Martínez Alejandra, Mariscal Paredes Rodrigo, Martínez Jimena, Martínez Illescas Roberto, Martínez López Mónica, Melchor Hernández Yver Alonso, Méndez Franco Luis Fernando, Mendoza Mejía Paola, Meza Mario, Meza Huacuja Ivonne, Miranda Juárez Saraí, Moreno Chávez José Alberto, Munguía Corella Luis Felipe, Muñoz Martínez Adelaida, Núñez Tapia Mónica, Osorio Guerrero Pablo Enrique, Palacios Canudas Ana, Pellicer Cristóbal, Pérez García Gabriel, Pinzón Avendaño Vanessa, Ramos López Aram Isaí, Riquelme Molina Valentina, Rodríguez Jimena, Rodríguez Abreu Mauricio, Rodríguez Elizalde Alberto, Rojas García Rafael, Romero Leal Enrique, Rufer Mario, Sagastume Paiz Tania, Sánchez Flores Mónica Judith, Sandoval Bustos Rosa Eugenia, Silva Diana, Sotelo Núñez Esthela Irene, Stabridis Arana Omar , Suárez Hérber Aydeé Mariell, Tadeo Hernández Eduardo Luciano, Tapia A. Mónica, Tapia Silva Nancy Alejandra, Torres Gutiérrez Michel, Urbina Gilberto, Valdés Galicia Cynthia, Vázquez Pérez Luis Ángel, Villanueva Gutiérrez Eva María, Viramontes Viramontes Erick, Viveros Cano Cynthia, Yanes Pérez Maritel, Yaschine Arroyo Iliana, Zepeda Cortes María Bárbara, Zepeda Mollinedo Daniela.
Asistentes de Investigación (30)
Acosta González Eduardo L., Archundia González Jessica Jazmín, Bautista León Andrea, Bautista Mulia Saraí, Chew Plascencia Serena, Cirianni Salazar Lucía, Dozal Varela Juan Carlos, Fernández Real Anabel, Flores Terán Carlos Esteban, Franco De Los Reyes Diego Antonio, García Jiménez Selene del Carmen, García Reyes Fidel, González Romero Martín Humberto, Jiménez Ceronio César, Lavín Robles María Fernanda, Leyte Mejía Natalia Yvette, López Ibarra Omar, Mancera Alba Marco, Mejía Arregui Erandi, Morales Alcántara Xóchitl, Muñoz Medina Mariana Lizbeth, Naranjo Ricoy Mario Alberto, Parra Miranda Paulina, Reséndiz Oikión Aideé, Reséndiz Oikión Ernesto, Rodríguez Chávez Alejandra, Rojas Olvera María Esperanza, Romano Acevedo Helena, Serna Luna Erick, Vázquez Ortega Nicolás.

miércoles, agosto 13, 2014

No me gustan las generalizaciones pues son potencialmente injustas. Tampoco me gustan las descalificaciones hacia los mexicanos, y menos cuando las proferimos nosotros mismos (aunque debo confesar que muchas veces lo hice hasta que caí en la cuenta de que solamente estaba reproduciendo una mentalidad negativa). Llevo años intentando entendernos como ciudadanos, como grupo social, así como descifrar nuestra idiosincrasia. Habiendo logrado recoger algunos cabos de la intrincada maraña de las causas de nuestro "ser mexicano", me llenan de rabia e indignación muchos de los eventos que suceden en nuestro país porque son consecuencia directa de situaciones que a muchos les interesa perpetuar, justamente porque se benefician de ellas.

Me vi tentado, en un arrebato de rabia, a escribir que merecemos lo que tenemos, pues acabo de leer unas declaraciones de felipe calderón (sic, en minúsculas) criticando la situación del país, y específicamente, la "descomposición" moral del PAN. Siendo él un participante prominente de esa descomposición no tiene la mínima autoridad para señalarla. Por si no fuera suficiente, ahora el señor recibirá carretadas de NUESTRO DINERO a través de su recién registrado Partido Humanista.

¡No, de ninguna manera merecemos lo que tenemos! Como sociedad compartimos la responsabilidad de la situación actual, pero lo peor que podemos hacer es levantar los hombros y conformarnos. Debemos conservar la capacidad de indignación, pues significa que estamos éticamente vivos; debemos reconocer y nutrir nuestra dignidad, pues las soluciones no vendrán de los partidos políticos, ni del gobierno (mucho menos del Estado que están desmantelando), sino que necesariamente deberán provenir de la sociedad misma, pues los pactos cívicos y sociales están rotos; debemos seguir trabajando día con día para recuperar lo que nos ha sido arrebatado; pero sobre todo, mantener viva la esperanza de un futuro mejor, pues perderla significará el fin mismo de la Nación, ya herida de muerte. Vivimos una situación de extrema complejidad que nos ha arrollado, dejándonos estupefactos. Sufrimos una conmoción de la que debemos de salir. Eso o condenarnos.

lunes, junio 04, 2012

El peso no se devalúa por las encuestas

Esta es la nota que Rogelio Ramírez de la O, propuesto como secretario de Hacienda por López Obrador, envió al candidato para informarle de las razones reales de la drástica caída del peso. Se publicó originalmente en la cuenta oficial de Twitter del candidato de la coalición Movimiento Progresista. Por su extensión más allá del límite de los 140 caracteres que el servicio de micro blog tiene, se publicó usando el servicio de TwitLonger. La reproduzco aquí en caso de que la fuente original desaparezca.

Rogelio Ramírez de la O. me escribió esta nota sobre la fluctuación cambiaria, la cual comparto con ustedes
EL PESO SE HA DEPRECIADO DEBIDO A LOS PROBLEMAS EN EUROPA
El peso se ha debilitado por la crisis financiera en algunos países de la zona euro y, en particular, España y no por crisis alguna en México. Tampoco es por las encuestas de preferencias para las elecciones presidenciales.
La agencia Bloomberg y varios diarios atribuyeron, sin mayores elementos, el debilitamiento del peso a estas encuestas.
Una interpretación seria y apoyada en datos publicados muestra que el peso se ha depreciado cada vez que el riesgo percibido de la deuda soberana española ha aumentado. Este riesgo se mide por la prima de riesgo, es decir lo que el estado tiene que pagar por encima de los bonos alemanes para colocar sus bonos en euros a 10 años.
La prima era de 3.1 puntos porcentuales a principio de febrero y el peso estaba en $12.9 por dólar. En ese momento se suponía que el Banco Central Europeo había encontrado la forma de dar todo el apoyo que España y otros países de la zona euro requerían. Sin embargo, las dificultades de la recesión española e impedimentos para reducir su alto déficit fiscal, en parte agravado por la recesión, hicieron subir la prima a principios de abril a 4.2% y el peso llegó a 13.2 el 12 de abril.
A principios de mayo la prima subió a 4.7% y el peso a 13.1, el 8 de mayo. Finalmente, a fines de mayo, la prima saltó a 5.4% y el peso a $14.
En otras instancias de crisis externa que no han tenido que ver con elecciones, el peso también se ha depreciado. Por ejemplo, de principios a finales de septiembre de 2008, con la crisis de la deuda de la vivienda en Estados Unidos, el peso saltó de $10.2 por dólar a $10.8. En la primavera de 2009 con la crisis estadounidense y la influenza el peso estuvo en más de $14 y llegó a estar en $15 por dólar.
En nuestra opinión el principal canal de transmisión de la crisis española a México es a través del sistema financiero y en concreto el tipo de cambio. Esto, porque dos de los principales bancos del sistema, subsidiarios de la banca española, representan el 36% de los depósitos y el 42% de las utilidades del sistema bancario.
Sus necesidades de capital en Madrid son para el mercado una presión sobre el peso, directa e indirecta.
Las condiciones macroeconómicas de México en lo que respecta a deuda pública, capitalización de la banca comercial, inflación, expectativas inflacionarias y nivel de reservas internacionales indican que la presión sobre el peso no proviene de nuestro país.
Nosotros hemos hecho un pronunciamiento categórico por la estabilidad macroeconómica. Nuestro énfasis en la necesidad de lograr mayor crecimiento económico sólo podría cimentar y dar sustento duradero a esa estabilidad.
Hacemos nuestros mejores votos por la pronta superación de la crisis en España y en el resto de la zona euro. 
Dada la crítica situación de España, que algunos analistas ubican al borde de la intervención económica, es mucho más plausible que la caída del peso responda a las razones expuestas por Ramírez de la O, que al ascenso de López Obrador en las encuestas.

domingo, octubre 09, 2011

La guerra que viene

El sistema capitalista ha vivido durante 500 años, pero se encuentra en una fase de agotamiento terminal. La acumulación de capital ha llegado a extremos suicidas al despojar a la enorme mayoría de la población mundial de su bienestar. El cinismo con que esto viene ocurriendo durante los últimos 20 años ha sido percibido, y en realidad lo es, como una enorme y descarnada burla. El 1% de la población ha acaparado la riqueza mediante saqueos impúdicos de países y pueblos, cancelando el futuro para el 99% restante. Immanuel Wallerstein augura al menos dos décadas más de agónicos estertores para el modo productivo que nos ha llevado a la aspiracional adoración del vellocino de oro.

No se necesita mucho para demostrar la decadencia del capitalismo, ya que las evidencias se acumulan por todos lados. Podemos encontrarla desde las pistas que nos dejaron siglos atrás Hegel, Marx, Bakunin y Engels, entre otros, hasta las páginas de los periódicos de hoy mismo, en donde se consignan los síntomas del delirio imperialista, entendido como la fase culminante del capitalismo: enormes crisis estructurales y protestas masivas en Grecia, España, Chile, Túnez, Islandia, Francia, y ahora en el corazón mismo de la bestia: Wall Street en los Estados Unidos.

El eje de las protestas es uno, en despecho de las diferencias culturales y geográficas: la cancelación de oportunidades de bienestar, especialmente para las futuras generaciones. Jóvenes que han debido hipotecar su porvenir para pagar sus estudios universitarios en un sistema educativo privatizado para luego no encontrar trabajo; pensionados y jubilados que sobreviven en condiciones cercanas a la miseria; legiones de desempleados víctimas de la "eficiencia" y la "productividad" globalizadas y globalizadoras; millones de agricultores, campesinos y familias expulsados de los campos hacia las ciudades por la pobreza; la polarización social que conduce al resurgimiento de los neonazis y la extrema derecha en el Viejo Mundo como fuerza política (y ni qué decir acerca del ultra conservador Tea Party en los Estados Unidos); sistemas de salud privatizados que dejan en la indefensión a millones de personas en aras de aniquilar el "nocivo" tutelaje del estado; las "auto reguladas" fuerzas del mercado marcando el paso de la actividad económica mundial; los enormes fraudes de los fondos de riesgo con los que las más poderosas, e impúdicas, entidades financieras mundiales han quebrado al sistema monetario internacional, echando a la calle a cientos de miles de familias al arrebatarles sus casas por una falsa crisis hipotecaria inducida dolosamente; el "rescate" de esas mismas firmas financieras por parte de gobiernos de todo el mundo con dinero público; vastas extensiones de tierras de siembra acaparadas por multinacionales, junto con sus respectivos aprovisionamientos de agua, con la complicidad de los gobiernos de todo el orbe; la depredación de los recursos naturales, incluido el petróleo, nos ha colocado a la vera de una crisis ambiental de escala mundial.

La lista podría continuar por un buen rato, pero estos ejemplos ya son lo suficientemente demostrativos, y apocalípticos, para ilustrar la situación actual que guarda el "orden mundial". "Hacer más con menos" es el mantra del imperialismo, sin importar que en el proceso las ganancias sean privadas y las pérdidas se adosen a las sociedades.

Pero entonces surge la pregunta: ¿Qué sigue? Decía la filosófica Mafalda que lo difícil no es romper el sistema, sino saber qué hacer con los pedazos. Y parece que ni los unos ni los otros tenemos claro este punto. La kakistocracia mundial se ha quedado sin ideas (por ejemplo, a Grecia le piden que se de un tiro en la sien con la pistola de la profundización de los recortes a los gastos sociales y a las inversiones productivas para entonces acudir a rescatarla), mientras que la gente de a pie intentamos comprender qué está sucediendo. Una pancarta en las protestas llevadas a cabo recientemente en Wall Street rezaba: Debido a los recortes en los gastos, la luz al final del túnel ha debido ser apagada. ¿Debemos desempolvar a Marx? ¿Debemos inventar un nuevo sistema productivo? ¿Debemos arroparnos en el amor para coexistir con la naturaleza y eliminar la desigualdad, como propone Leonardo Boff? ¿Bastará solamente con suavizar y reinventar al capitalismo? ¿Qué hacer? se preguntaba Lenin.

Gracias a los dioses celestiales, no tengo la respuesta a estas preguntas. Lo que sí creo saber es lo que NO debemos hacer. La enajenación de la clase gobernante para con sus gobernados, que ha conducido al estado actual de las cosas, tiene su génesis en el alejamiento de los ciudadanos de la participación política. Les dimos manga ancha a los políticos para que nos "representaran", y todo ha sucedido menos dicha representación. Los políticos crearon, a la vera de nuestra apatía, una nueva clase social parasitaria: la clase política. Lo que menos debemos hacer es dejar que este esquema continúe. Dicho de otra manera, la primera acción que debemos emprender es la participación ciudadana. El precio que hemos pagado por nuestras omisiones ya es demasiado alto, como para elevarlo más. Si persistimos en nuestra inacción inevitablemente llegaremos a una guerra, que bien puede librarse entre los países dominantes para acabar de apropiarse de la riqueza de los países dominados, o bien, de los gobiernos y estados en contra de sus propios ciudadanos. ¿Y porqué el desenlace tiene que ser necesariamente una guerra, en caso de prolongarse la situación actual? El capitalismo, y sus conductores en turno, nunca se han caracterizado por su humildad, por lo que la posibilidad de que rectifiquen está cancelada desde ahora. Distribuir la riqueza que han acumulado salvajemente no está en sus planes, ni siquiera para tirarnos migajas que calmen nuestros ánimos. La historia nos ha mostrado, sobre todo la moderna, que cuando los estados prósperos entran en crisis, recurren a la redistribución de los recursos y las hegemonías mediante conflictos armados, incluso a nivel mundial. Hoy, los sectores más duros de las oligarquías del orbe reclaman el inicio de hostilidades a mayor escala para encontrar un nuevo orden internacional sin poner en duda la viabilidad del sistema capitalista. Inglaterra y los Estados Unidos son la mejor muestra de lo anterior al cultivar, alentar, estallar y mantener conflictos regionales en Palestina, Iraq, Kuwait y Afganistán, por citar solamente algunos ejemplos. Aquellas naciones han defendido, mediante la agresión, un orden unipolar monetarista, basado en la chatarrización del dólar y acumulando monstruosos déficits fiscales. Por otro lado, las guerras siempre han aceitado convenientemente la maquinaria económica de las naciones hegemónicas, y hoy más que nunca, buscan desesperadamente la generación y apropiación de más riqueza para paliar sus crisis estructurales.
Sin redistribución de la riqueza, sin nuevas ideas y con severas crisis fiscales y financieras, ¿qué les queda a los países dominantes? La guerra, solamente la guerra, no por necesidad, sino por avaricia y pereza. ¿En contra de quién? En contra de quien se oponga, y solamente pueden oponerse otras naciones o sus propios ciudadanos. La virulencia con que los gobiernos, supuestamente de diferentes signos políticos, han respondido a las protestas pacíficas en España, Grecia o Estados Unidos, lo demuestra. El futuro nos ha alcanzado, y solamente la acción individual puede desembocar en movilizaciones masivas que pongan freno a la escalada del conflicto. A los gobiernos siempre les ha sido más difícil disparar en contra de sus ciudadanos que contra soldados y civiles de otros países. Nuestra labor es, entonces, impedir que la brecha entre gobernantes y gobernados se ahonde, permitiéndoles a aquellos considerarnos extranjeros en nuestra propia tierra.

Las herramientas para la acción individual están ahí, a nuestro alcance, desde las nuevas tecnologías hasta los canales institucionales largamente existentes. Alzar nuestra voz para que la clase política nos escuche; organizar boicots de consumidores; recurrir a la solidaridad para instrumentar acciones colectivas son algunas de las armas efectivas que podemos utilizar, so pena de que el siguiente paso sea tomar las armas y enfrascarnos en luchas fraticidas.

sábado, abril 09, 2011

Oídos sordos

Compilar las diferentes voces y los hechos recientes que pintan el mosaico caótico en que calderón (con minúsculas) ha convertido su sexenio es tarea de titanes.

La ONU, Lula da Silva, los Estados Unidos, ONG's, académicos, defensores de derechos humanos, activistas sociales, periodistas, mandatarios extranjeros, el FBI, el PAN mismo y miles (que estadísticamente representan a millones) de mexicanos, son solo algunos de los que alertan sobre una línea de acción de combate al narcotráfico y al crimen organizado totalmente errada. Para sustentar su dicho exhiben pruebas irrefutables: fosas clandestinas conteniendo decenas de cadáveres que acusan huellas de tortura; extensas zonas del país en donde no hay autoridad, pues las policías locales han sido disueltas de facto, las fuerzas federales no ingresan ni por equivocación y los poderes constitucionales se encuentran inermes y amenazados en el mejor de los casos, pues si no se pliegan a las exigencias de los delincuentes encuentran la muerte; cierre masivo de negocios en el norte del país; un creciente número de hogares abandonados debido al tsunami de violencia; la creación y engrosamiento de un preocupante ejército de los llamados ninis (jóvenes que NI estudian NI trabajan) que echa por la borda el bono demográfico que tanto cacareábamos hace unos años; legiones de padres peregrinando por el país mendigando justicia para sus hijos asesinados; ejecuciones públicas de activistas sociales y la consecuente intimidación de sus familias, al grado que tienen que salir del país so pena de muerte por los no tan misteriosos verdugos que hacen imperar su ley donde el Gobierno, más que el Estado, ha fallado miserablemente en su deber de protegerlos y protegernos; la vergonzosa aceptación del partido gobernante de que en los años en que han ocupado la titularidad del Poder Ejecutivo se han producido más de 102 mil muertos por la violencia del crimen organizado, lo que convalida la cifra dada a conocer por el Gobierno Federal de que en el sexenio de calderón se han producido cerca de 40 mil muertes violentas ligadas al reino de terror criminal que nos sofoca.

Este agotador y deprimente recuento bastaría para que el actual presidente, junto con todo su gabinete, vieran revocado su mandato y se sometieran a las instancias legales correspondientes, entre ellas el juicio político. Pero infelizmente es sólo la punta del pútrido, fétido y sangriento iceberg.

En días recientes el FBI ha declarado que la violencia en México está fuera de control, mientras que William R. Brownfield, subsecretario de Estado adjunto de la Oficina de Asuntos Internacionales de Procuración de Justicia y Narcotráfico de Estados Unidos, declaró que la estrategia que han apoyado durante 32 años para combatir al narcotráfico ha sido equivocada. Por su lado, el ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva ayer en la convención bancaria que se está celebrando en Acapulco, puso el dedo en la llaga al señalar que la violencia es hija de la pobreza, mientras la ONU externa su alarma por el alto número de crímenes en contra de migrantes que transitan por el territorio nacional.

No podemos dejar afuera el reciente asesinato de Juan Sicilia en Temixco, Morelos. Juan era hijo del poeta y periodista Javier Sicilia, quien fue muerto simple y sencillamente por la mala fortuna de ser un buen amigo que acudió al llamado de un amigo en apuros. Este sinsentido detonó decenas de marchas y demostraciones de apoyo a la familia del poeta así como de repudio a la violencia que nos asfixia en decenas de ciudades del país y el extranjero. Un mosaico que recoge algunos testimonios e imágenes lo pueden consultar aquí.

Hasta aquí el recuento por razones prácticas y no porque falte material.

Sin control, sin visión, sin sensibilidad, calderón respondió que el ejército seguirá en las calles mientras no se tengan cuerpos de policía confiables en todas y cada una de las entidades del país, con lo que envió el mensaje de que continuará con su absurda política basada en la violencia institucional sin brújula y sin sextante. Cumpliendo su papel de corifeo, el inefable Genaro García Luna dijo que por ahí del 2015 empezaría a declinar la violencia en que nos han sumergido estos cínicos.

¿Y qué ha hecho el Gobierno Federal para devolver la tranquilidad al país? Prácticamente nada. No es un secreto que el combate al crimen organizado, principalmente al narcotráfico (que a su vez ha extendido sus tentáculos a lucrativas actividades ilícitas como la trata y el tráfico de personas, las extorsiones, los secuestros, el tráfico de armas, entre otras cosas) debe ser multidimensional; que debe atender las causas sociales y económicas que le permiten florecer (falta de empleo, servicios de salud públicos agonizantes, declinantes oferta y nivel de la educación, desprecio total a la cultura, la ciencia y el arte, etc.), así como las ramificaciones políticas locales e internacionales, las estructuras financieras del lavado de dinero producto de las actividades criminales, la erradicación de la impunidad y la lucha frontal contra la corrupción; la profesionalización de los cuerpos policiales iniciando con salarios dignos, y pasando por seguridad social, servicios de salud, protección contra venganzas de criminales, capacitación, armamento adecuado, y otra vez, atacar al cáncer de la corrupción.

En suma, hay que recomponer el contrato social entre Gobierno, Estado y ciudadanos, o como lo manifestó Javier Sicilia, el tejido social.

Hay evidencias cada día más claras de que la desesperación de felipe calderón tras su impugnado triunfo en el 2006 lo llevó a tomar decisiones apresuradas atendiendo sugerencias y peticiones que tiempo atrás el gobierno de los Estados Unidos venía exponiéndole a su contraparte mexicana al amparo de las tinieblas y la secrecía: incrementar la intensidad del combate al narcotráfico. Wikileaks, a través de La Jornada, ha develado los entresijos de palabras y acciones que rayan en el abierto intervencionismo. Con perverso orgullo los estadounidenses dicen y refrendan en los hechos la frase de John Foster Dulles, Secretario de Estado de Dwight Eisenhower: Estados Unidos no tiene amigos, solamente tiene intereses. Abrazar una estrategia unidimensional de violencia en contra del narcotráfico y sus tropas, pues los capos viven en completa tranquilidad mientras no se enemisten con el gobierno, fue el peor error de calderón. Ese error lo estamos pagando todos, absolutamente todos los mexicanos: quienes vivimos aquí y quienes se han ido del país por diversas razones; los muerto y los vivos; los mutilados y los "levantados; los asesinados que son considerados basura al aplicarles el eufemismo de "daños colaterales"; los niños acribillados por el ejército, los estudiantes abatidos a las puertas de sus casas de estudio, los jóvenes acribillados en bares, discotecas, clubes nocturnos, campos de fútbol, parques e incluso en casas particulares donde celebraban fiestas.

El peso de la obcecación de un individuo incapaz, atrapado en el micro management, que desconfía hasta de su sombra por lo que ha privilegiado infructuosamente al amiguismo sobre la eficiencia, recae sobre nuestras espaldas. El berenjenal en donde inició su presidencia, con altísimas facturas que pagar a quienes le permitieron conseguir el ínfimo e insuficiente medio punto porcentual que le llevó a Los Pinos, ha sido convertido en la zona de confort de calderón. Nunca saldó completamente esas facturas pero contrajo nuevas deudas en alianzas, pactos y componendas fruto de la impericia que han sido ventiladas vergonzosamente por tirios y troyanos; nunca logró legitimarse; nunca tuvo la visión ni la estatura para construir puentes políticos; nunca tuvo la intención de voltear a la ciudadanía y aliarse con ella. Jamás pasó por su cabeza tejer redes sociales, despreció consejos y alimentó consejas, se refugió en el autoritarismo simplón. En suma, prefirió dejar las cosas como estaban antes que ponerse a trabajar, a pensar, a razonar. Está cómodo, está a salvo, está satisfecho en apariencia en su berenjenal, en su prisión, en su inmovilidad, en su oscurantismo, en su entreguismo, en su estupidez.

Este cóctel explosivo es el caldo de cultivo ideal para el desgarramiento de la Nación, para la intervención extranjera, para el aniquilamiento del país independiente que acaba de conmemorar, ironías fatídicas, el Bicentenario de su emancipación.

Las instituciones republicanas han sido rebasadas por la indolencia, la corrupción, los intereses facciosos, la impudicia, la impunidad. Los ciudadanos somos la última línea de defensa.

sábado, enero 23, 2010

El espejo de Haití

De suyo, el tremendo efecto, devastador y desgarrador, del terremoto que sacudió hace unos días a Haití, es suficiente para ser solidario con millones de haitianos que perdieron familiares, amigos, posesiones y el precario modo de vida que llevaban.

Pero si lo anterior no fuera suficiente, hay que agregarle la increíble morosidad del gobierno, la criminal falta de planes de protección civil y el inverosímil silencio del presidente haitiano, roto solamente por unas pocas apariciones, una de las más recientes para justificar que tropas estadounidenses hayan tomado control de su país. Por lo tanto, hay sobradas razones para conmovernos y movernos para apoyar a Haití.

Podemos pensar que México está muy lejos de Haití, que geográficamente no lo estamos, pero esencialmente hay inquietantes paralelismos entre la descarnada realidad del gobierno haitiano y el de nuestro país.

El temblor de tierra que devastó a la nación caribeña fue de una magnitud considerable, pero la destrucción causada fue magnificada por una errónea confianza, y casi seguramente, una endémica corrupción. En estos dos temas surgen las primeras coincidencias con México. Las últimas cinco administraciones han pecado de un exceso de confianza. Partidariamente tres han correspondido al PRI (Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo), y dos al PAN (Vicente Fox y Felipe Calderón), aunque ideológicamente es difícil diferenciarlos, y todos se han cimentado en la ilusión de nuestra riqueza petrolera. Quizá la excepción haya sido Salinas de Gortari, que amplió su visión al comercio irrestricto entre Canadá, Estados Unidos y México. También han confiado, ciega e irracionalmente, tanto en el resto de nuestros recursos naturales como en la supuesta panacea del libre comercio. Esto ocasionó que se descuidaran áreas de vital importancia, como la industria, la producción alimentaria y la creación de infraestructura. Del pujante México industrial de los años 50 y 60 se ha pasado a un país dependiente, prácticamente en todos los rubros, de las importaciones: combustibles, electrónica, alimentos, ropa y calzado, metales, etc.

También han confiado en la proverbial apatía política del mexicano, lo que ha provocado el regreso a un extraño sistema de castas, donde la oligarquía y los políticos ocupan la cima de la pirámide. Esto ha creado una enorme desigualdad acompañada de una indignante y descomunal impunidad, que ha su vez dieron origen a la corrupción endémica, que es el segundo punto de concordancia con Haití.

La enorme distancia entre el gobierno haitiano y su pueblo es otra inquietante coincidencia con nuestra realidad cotidiana. Tanto allá como acá el Estado ha perdido sus atribuciones de protección al ciudadano merced a una crisis de representatividad de los institutos políticos, el gobierno incluido. Baste mirar las imágenes de los saqueos, las noticias de que la gente quema cadáveres en las calles pues nadie los ha recogido, representando un grave riesgo de salud pública. Ya en 1985 acusamos los primeros síntomas de la descomposición del sistema político mexicano, cuando el gobierno fue extremadamente lento en su respuesta a la crisis desatada por el terremoto que asoló al Distrito Federal y a las costas michoacanas, siendo rebasado por la sociedad civil.

La lacerante pobreza del pueblo haitiano nos remite a las condiciones en que viven millones de mexicanos, a los que se han sumado en los últimos tres años otros tanto millones, por lo que hemos alcanzado cifras escandalosas: alrededor de 50% de la población no tienen las mínimas condiciones necesarias para subsistir, mientras que más del 80% califican en algún rubro de pobreza. Y ahora nos enteramos de que también tenemos un gobierno pobre, casi indigente, con lo que los poderes ejecutivo y legislativo han justificado el aumento de impuestos en épocas de grave recesión económica.

Ceguera e insensibilidad han rubricado a las mencionadas presidencias. Cinismo y negligencia; ignorancia e impreparación; complicidad y entreguismo; mendacidad y estulticia; displicencia e indolencia; falencias y falacias; triste compendio de las características de los reciente gobiernos mexicanos.

En las clasificaciones económicas, sociales y educativas internacionales, Haití y México se orbitan mututamente, por lo que no es descabellado advertir el riesgo de sufrir una catástrofe, una debacle en distintos rubros, similar a la que hoy aqueja a nuestro vecino en el Caribe. Veámonos en el espejo haitiano.

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viernes, noviembre 20, 2009

Balcanización de la República del Pastel

La aprobación del Presupuesto de Egresos para el 2010 viene a sumar una preocupación más para los mexicanos: el enorme poder que los gobernadores están adquiriendo, incluso sobre el poder presidencial.

No es que añore los tiempos en que si el presidente le preguntaba a alguno de sus colaboradores: ¿Qué hora es?, éste se aprestaba a responder: ¡Las que Usted mande, señor presidente! El problema real es que la estructura del Estado mexicano no está diseñada para tener una presidencia con poderes acotados, esto es, no contempla la figura del parlamentarismo. Es de celebrarse que la presidencia omnipotente desaparezca, pero no a golpes de pifias y errores, como los cometidos por Vicente Fox y Felipe CalNerón. El camino tampoco es la omisión, voltear la vista y pretender que nada sucede, como es el estilo de la nefasta pareja de panistas nombrada anteriormente. Bien lo decía la querida Mafalda: el problema no es romper el sistema, sino saber qué hacer con los pedazos.

Pues bien, la ruptura del sistema "revolucionario" se produjo en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari al querer llevar de golpe al país a un esquema neoliberal pleno, desmantelando las estructuras sindicales, sociales y políticas para dar preponderancia a los mercados no solamente en los terrenos económicos, sus feudos naturales, sino a todos los ámbitos del quehacer nacional. La máxima de la desregulación estatal en la economía se aplicó con tabla rasa a la totalidad de los programas en los que participaba el gobierno: asistenciales, de fomento a la industria, de impulso a las exportaciones, de educación, de salud, de ciencia, de tecnología, de cultura, del campo, de empleo, etc. Nunca más, dijo Salinas, cual cuervo neoliberal posado en el dintel de la puerta del Estado, denegando el acceso a todos, con excepción de los cuates.

Zedillo no hizo gran cosa, salvo profundizar las medidas salinistas sin el conocimiento ni el cuidado necesarios. El sistema estaba roto, quebrado, y nadie se tomó la molestia de llenar los vacíos que se crearon. Pedirles a Fox o a CalNerón que tomaran cartas en el asunto está fuera de discusión, pues ninguno de los dos reúne los requisitos necesarios. Vaya, ni siquiera creo que se hayan enterado de la necesidad de hacerlo.

Una vez que los panistas renunciaron a continuar ejerciendo una presidencia fuerte (recordemos el ¿Y yo por qué? foxista) y no entendieron que había que sustituirla con algún mecanismo de control político, los gobernadores empezaron a maniobrar para mantener sus espacios de poder, y de pasada, agandallar nuevos cotos. A través del Congreso de la Unión han logrado acumular enormes cuotas de poder, que a diferencia de los antiguos virreinatos estatales, tienen un impacto directo en la vida nacional. La reciente rebatinga por las rebanadas del pastel presupuestal son clara muestra de lo anterior.

La mesa está puesta: un sistema presidencial desbaratado; un Congreso que representa a los poderes políticos y fácticos, no a los ciudadanos; una República acéfala; unos gobernadores con poderes que rebasan su natural ámbito estatal; un país convulsionado y sin rumbo; un poder judicial que también obedece a los mandatos de la cleptocracia. Sí, la mesa está puesta para que cualquier cosa pueda ocurrir, y entre los escenarios posibles está la balcanización de México. Desde siempre los industriales estados del norte y centro se han quejado de que son los que generan la riqueza que se dilapida en la capital de la república y en el sureste mexicano. ¿Qué les impide hoy constituirse como naciones independientes a los estados de Nuevo León, Estado de México o Veracruz? ¿Quién podría ponerle freno a los afanes separatistas de Jalisco o Puebla?

Los recientes dislates de Mauricio Fernández, alcalde del municipio de San Pedro Garza García que hace apología de la justicia por propia mano; las reprobatorias declaraciones de seis premios Nóbel de Economía a la estrategia "contracíclica" (lo que sea que eso signifique) del régimen calderonista; la bofetada del Congreso a CalNerón de asignar presupuesto para las pretendidamente desaparecidas secretarías de la Reforma Agraria, de Turismo y de la Función Pública; el reciente ataque al cuartel de la PGR en Celaya en la víspera de la celebración del 20 de noviembre; y decenas de episodios que a diario afloran de entre las catacumbas del desgobierno, solamente alimentan la enajenación del poder, la distancia entre gobierno y gobernados, el desmoronamiento de la federación y la ineficacia del Estado.

Mientras tanto, el panista michoacano se mueve entre los humores del alcohol, la mecha corta, la negación de la realidad, la tosudez, la mendacidad y la estulticia. Cual Nerón moderno, mientras el país arde se escucha el tañer de la lira calderonista.

La República se hunde ante el azoro de propios y extraños.

martes, noviembre 17, 2009

2010, nulificación de facto

Hernández en La Jornada.
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Se ha concretado lo que el mismo CalNerón empezó a cocinar desde el inicio mismo de su mandato: una presidencia acotada, sin rumbo y sin provenir.

Primero los amarres, en muchos casos ilegales, que lo llevaron a la presidencia, fueron un pesado lastre desde la campaña misma: la oligarquía, líderes sindicales, depredadores políticos de regímenes anteriores, los saldos de la guerra sucia, compromisos con empresas extranjeras, especialmente españolas a través del "héroe" Mouriño, televisoras, etc.

Luego las poco propicias características personales del michoacano entronizado a sangre y fuego en la Presidencia: testarudo, visceral, desconfiado, pendenciero, falto de visión. No por nada su canción favorita es El Hijo Desobediente. Carlos Castillo Peraza lo retrató de cuerpo completo en las cartas que han sido publicadas por la revista etcétera ("Tu naturaleza, tu temperamento es ser desconfiado hasta de tu sombra"), así como por Julio Scherer en su libro Secuestrados, reseñado en la revista Proceso ("Inescrupuloso, mezquino, desleal a principios y a personas").

Cómo olvidar su casi inexistente preparación como funcionario público y gobernante, misma que ha sido documentada en este espacio en varias ocasiones: burócrata de medio pelo (su cargo más importante fue como secretario en la SENER) y diputado federal no electo (plurinominal).

El Fisgón en La Jornada.
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Este coctel no podía resultar más que en la estrepitosa derrota del PAN en las pasadas elecciones de julio, lo que resultó en un Congreso hostil. Así las cosas, el PRI se alzó como el principal beneficiario del presupuesto de 3.1 billones de pesos que será ejercido en 2010, por lo que podrá usar recursos públicos para llegar a Los Pinos, nuevamente, en el 2012. Una decena de años perdida, dos presidencias panistas mediocres, miopes; un país que ha regalado doce años de su vida a un proyecto de gobierno que nunca cuajó, que nunca cumplió con las expectativas ciudadanas, que ha sumido a México en probablemente la peor crisis institucional de que se tenga memoria.

No hay nada que festinar, no hay nada que festejar: un presidente cuyo mandato ha sido revocado de facto por los poderes, también de facto, del país; un México a la deriva, sin futuro, sin rumbo, sin esperanza para las nuevas generaciones.

Los ciudadanos somos responsables de esto y más, por lo que no podemos aplazar más tomar cartas en el asunto.

sábado, octubre 17, 2009

¡Y te vas de la casa!

Esta es la historia de un oscuro badulaque que casóse con una próspera, rancia e iletrada Señora, de prole numerosa producto de anteriores matrimonios, quienes le asestaban frecuentes desdenes y desafiaban su recién adquirida autoridad a través del matrimonio. Pero todo relato tiene un principio y un fin, así que comencemos a desgranarlo obviando todo prolegómeno.


Desde pequeño, Tinterillo soñaba con adquirir riquezas, reconocimiento y respeto, pues a pesar de no haber nacido en una mala familia, su precoz corta talla aguijoneaba su ánimo. Su infancia y juventud transcurrieron entre el tedio, la mediocridad y una rigurosa educación religiosa. Insatisfecho con su condición mediana, pronto abrigó grandes aspiraciones que de pronto le daban alas, y luego lo sumían en una profunda desesperación. Debido a esos frecuentes y súbitos cambios de humor, se juró no confiar en nadie, pues habría de demostrar que solamente él era capaz de hacer grandes cosas, a contrapelo de las enseñanzas de su tutor, quien muchas veces le recriminó duramente su testaruda desconfianza, vaticinándole que de no abandonar su tozudez tendría más amarguras que satisfacciones.


Una tarde, sus febriles ensoñaciones se vieron interrumpidas ante la visión de una gran Señora que se pavoneaba en la plaza del brazo de su marido en turno, pues era sabido que la matrona solamente permanecía casada por seis inviernos, o menos, si el desventurado esposo fallecía antes de ese plazo. En ese momento, Tinterillo se dijo: algún día yo seré quien lleve del brazo a esa mujer. Los inviernos pasaron, y Tinterillo porfiaba en cumplir su promesa: se instalaba en la plaza, ora vendiendo periódicos; ora sacando lustre al calzado de los pudientes; ora de fugaz saltimbanqui con la troupé circense que acababa de llegar al pueblo. La opulencia ajena lo acicateaba a no cejar en la empresa, por lo que una mañana tuvo un encuentro que cambió el rumbo de su existencia. Siendo ya un mozalbete altivo, durante uno de los acostumbrados paseos de la acaudalada Señora, esta vez acompañada por algunos de sus hijos, uno de ellos cruzó por casualidad una mirada con Tinterillo, y le llamó la atención el extraño brillo que emanaba de los ojos del mozuelo. Se le acercó para entablar una corta charla, cuyo contenido a la fecha nadie conoce, y acabó por ofrecerle trabajo como fámulo. El pintiparado púber estuvo a punto de rechazar, ofendido, el ofrecimiento, pero con una sagacidad poco frecuente, aceptó.


Así tuvo su primer acercamiento real al logro de su objetivo. Con el pasar de los años, Tinterillo logró dar pequeños pasos en la jerarquía de la comitiva de la próspera Señora, lo que le llevó al siguiente encuentro que determinó el derrotero de su vida futura: cruzó caminos con una hija de la Señora, una frondosa mujer pasada de carnes, que se esforzaba por parecer virtuosa y gozaba abundantemente de las deferencias de su madre. Casi de inmediato, nuestro personaje albergó una fuerte aversión hacia ella, pues la consideró licenciosa, holgazana, mantenida, simuladora, ostentosa, poco piadosa, dispendiosa y manipuladora. Se dedicó a vigilarla, y como resultado de ese acoso, la conoció mejor. Consideró que los múltiples y onerosos privilegios de los que gozaba aquella hija no se correspondían ni de lejos con sus escasas virtudes. Esa repulsión creció con el tiempo, abonada por los problemas, disgustos, y vejaciones que sufrió a manos de la numerosa progenie de la Señora. En vez de responder a las afrentas, concentró su amargura contra la Hija, culpándole de todos sus males, sin entender que su calidad de chupatintas al servicio de la Señora era consecuencia de su poca preparación, a despecho del no del todo noble linaje al que él pertenecía. Sin reparos, sin remilgos, sin reservas, alimentó el odio que sentía por la Hija, pues sin darse cuenta, ella era como un espejo que le recordaba constantemente su pequeñez moral e intelectual.


Según los relatos más confiables, un día la Señora viajó con su comitiva y esposo al centro del país, con la intención de visitar a uno de sus hijos, hacía tiempo afincado allá. Este Hijo era el mismo que varios años atrás le había abierto a Tinterillo las puertas de su hogar, al tenerlo a su servicio como doncel durante una corta temporada. Con el transcurrir de los días, nuestro procaz muchacho pudo conversar ampliamente con el Hijo alrededor de un tema que a éste le obsesionaba: el alejamiento con su madre debido a las pugnas con su actual padrastro y a los devaneos inmorales de su madre con sus anteriores maridos. Dispuesto a no seguir soportando los caprichos de su progenitora, el Hijo concibió un plan al poder adivinar las ambiciones de Tinterillo gracias a las largas tertulias que compartieron: haría hasta lo imposible por convertirlo en su padrastro para luego disfrutar sin freno ni medida de la ya declinante riqueza de la Señora.


Sin pausas, el Hijo formó un ejército de intrigantes Celestinas, Don Juanes y Cyranos que le ayudarían a llevar al tálamo a Tinterillo. Se sucedieron, sin fin y con éxito, los complots, trampas, engaños, sobornos, intimidaciones, transas, difamaciones, componendas y demás armas de un nauseabundo arsenal que concluyeron con el "sí" de la Señora en el altar, a pesar de la fuerte oposición de muchos familiares, amigos, cortesanos y gran parte del populacho. Pero las penurias del antiguo sirviente apenas comenzaban. Ya le llamaban "Señor", ya recibía reverencias, ya era convidado de bacanales y banquetes, pero irónicamente, esto solamente le recordaba su mínima estatura moral, su ínfimo barniz cultural y su nula preparación para codearse con la crema y nata de la sociedad. Además, las exigencias de quienes le habían ayudado a llegar al ansiado lecho nupcial le agobiaban con sus demandas, pues le amenazaban con ensayar las mismas tácticas que emplearon exitosamente para eliminar a sus adversarios si no recompensaba con creces sus infames diligencias. Para enredar más las cosas, lejos de aminorar las vejaciones que los hijos de la Señora le propinaban, éstas crecieron, con el argumento de que el respeto que su nuevo padrastro exigía no se lo había ganado. Tantos infortunios, a pesar de haber cumplido su promesa, lograron volver más amargo su carácter, más ácido su talante y más autoritario su ánimo.


La relativa paz y la frágil armonía que durante décadas habían reinado en la casa de La Señora empezaron a desvanecerse. Tinterillo empezó a descargar sus frustraciones en sus hijastros, al igual que con cuanta persona se cruzaba en su camino. Tan ocupado estaba en esa empresa que descuidó la administración de la hacienda familiar, la casa y sus diversas obligaciones. Únicamente se ocupó, desde el principio de su matrimonio, de los abigeos, bandidos y atracadores que afectaban sus negocios, sin mucho éxito aparentemente. Pronto, los antaño boyantes negocios de su mujer empezaron a escorar, a pesar de que afirmaba que él estaba firme al mando de un barco de gran calado; que se trataba de contratiempos pasajeros; y que podía enfrentar una tormenta perfecta para salir victorioso. Nadie sabe con precisión el origen de las marítimas parábolas, pues nunca fue marinero ni pescador, mucho menos timonel de un barco de mediana envergadura, por lo que se presupone que fueron producto de sus febriles delirios, en los que su calidad de héroe, hombre pío, generoso y valiente, de acuerdo a su exultante opinión de sí mismo, se hacían realidad. Sin mesura ni remordimiento, continuó con el dispendioso tren de su nueva vida, repartiendo a manos llenas la fortuna de la Señora entre familiares, amigos, cómplices y aliados, a pesar de que ésta mermaba vertiginosamente. Los viejos del pueblo decían que era natural, pues él no contribuyó con ningún esfuerzo al amasamiento de la fortuna que disfrutaba impúdicamente. En cambio, a peones, mozos, caballerangos, artesanos y demás integrantes de su empobrecido séquito, les escatimaba, sin rubor alguno, los exiguos emolumentos a los que tenían derecho, así como sus salarios y beneficios que la Señora otorgaba: casa, sustento, protección y médicos. En suma, los sometió a un régimen de injusticias y quebrantos de todo tipo. Pero su ánimo se tornaba más traicionero, su humor más vengativo, sus rencores más oscuros. No encontraba la plenitud, pues los compromisos que adquirió para encumbrarse le asfixiaban; los acreedores se desesperaban y le negaban créditos; el sosiego no llegaba; y el triunfo adquiría un amarguísimo sabor, cual cinabrio mortal.


El trepador, determinado a lavar las múltiples afrentas, reales o ficticias, que a diario sufría, y demostrarle al mundo que no era el Don Nadie que todos aseguraban que era, se sumió una tarde en un duermevela, del que salió cuando, entre brumas somnolientas, vio por el pasillo la rolliza figura de un ser al que despreciaba profundamente: la Hija. Sí, la Hija que se había opuesto a su matrimonio, la misma que se alió con sus más mortales enemigos; aquella que, a pesar de haber guardado un perfil sigiloso en las intrigas palaciegas, era una soterrada y obcecada detractora de Tinterillo; la Hija a quien hacía tiempo no veía, pues habíase ido a un internado. En ese momento decidió que ella no viviría más; que su fortuna la repartiría entre sus cómplices y acreedores; y que finalmente saciaría su enfermizo odio hacia ella. Conocía los riesgos, pero la ponzoña que bullía en su cuerpo, la ambición que enturbiaba su razón y la congoja que le producían los reclamos económicos de sus cómplices eran suficientes para que procediera. Además, la Señora ya mostraba signos de decrepitud, por lo opondría poca resistencia, incluso si se enteraba de la conjura en contra de su descendiente.


Dado que se consideraba un buen hijo de Dios, le pidió al Supremo una señal para llevar a cabo sus maléficos y enfermizos planes de venganza. Rezó, exigió, demandó la respuesta del Altísimo, pero ésta no llegaba. Algunas consejas dicen que fue el picapleitos que tenía a su servicio quien le dio la idea; otros dicen que fue el capataz, considerado por algunos su alter ego; otras aseguran que el mérito fue de su mozo de armas; las menos, que finalmente El Creador le reveló en un sueño el camino a seguir. Lo único que se sabe de cierto es que en el otoño la calamidad cayó sobre la mimada Hija a la que odiaba tanto.


Al finalizar el estío de ese año, durante uno de los tantos aquelarres a los que ahora asistía asiduamente, el otrora sirviente urdió con los confabulados de siempre el plan para eliminar a la Hija. La maquinación iba viento en popa, como le gustaba decir al flamante marino que no navegaba, pero los humores de las ambrosías y los néctares pronto los hicieron desatinar. Todo lo que recordaban al día siguiente es que debían esperar el más mínimo pretexto, el más ínfimo desliz de la Hija para asestar el golpe mortal, sin preocuparse demasiado por los detalles, ya que el cinismo y la impunidad de la que gozaban los animaba.


El momento llegó pronto: la Hija se dejó seducir durante una festividad muy importante por un contumaz anciano que tuvo los arrestos suficientes para dejarla grávida.Tinterillo de inmediato procedió a llevar la noticia a la senil Señora; apeló al honor y la virtud; hizo apología de la decencia; vilipendió a la Hija y fustigó sus excesos; la calificó de onerosa, parásita y desleal; y antes de que su madre pudiera replicar, remató su perorata con un atípico pero contundente: ¡Y te vas de la casa!


El alboroto fue tremendo no solamente esa noche, pues también los días subsiguientes se llenaron de gritos, amenazas, tumultos, vocinglerías y barullo. Tanta bulla se ha hecho que la historia no ha terminado de escribirse, por lo que el desenlace aún está siendo actuado por Tinterillo, la Señora, la Hija y todos los personajes, involucrados y por involucrarse.


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sábado, mayo 23, 2009

OCDE: la economía mexicana es un desastre

A nadie debe sorprender esta aseveración de José Ángel Gurría, el Ángel de la Dependencia, actual director general de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos).

Se preguntarán: ¿Por qué no debe sorprendernos, si está extendiendo el acta de defunción del bienestar de los mexicanos? Por dos razones fundamentales:

La primera de ellas es su inexperiencia. Los mexicanos elegimos (es un decir) a la persona menos capacitada de las posibles para gobernar: calderón (con minúsculas) nunca tuvo un puesto de elección popular (llegó a la Cámara para concretar el atraco del IPAB/FOBAPROA por la vía de la mayoría relativa). Por el contrario, contendió por la gubernatura de Michoacán y perdió; nunca gobernó ni en una humilde alcaldía municipal, por lo que no tenía la más mínima experiencia como cabeza de gobierno; su paso por la administración federal fue fugaz y lleno de tropiezos, pues solamente duró unos meses en Banobras (en donde lo más sobresaliente de su gestión fue autoprestarse 3.5 millones de pesos) y en la Secretaría de Energía, desde donde impulsó la privatización de los energéticos nacionales e inició turbios negocios con Juan Camilo Mouriño. En ambos casos acabó renunciando poco después de ser nombrado.

Lo más sobresaliente de su trayectoria fue ocupar puestos de importancia al interior de su partido y en la Cámara de Diputados, nuevamente por haber sido impulsado por el PAN. Muestra de esto es que fue coordinador de la bancada blaquiazul, que como ya lo dije, ayudó al PRI a legalizar el robo del IPAB, ahora FOBAPROA, luego de que se tragó sus palabras de que dicho fraude insistucionalizado no pasaría, que de eso él se encargaba. Su carrera partidista la hizo a la sombra de Carlos Castillo Peraza, principalmente.

Su campaña fue un desastre, incluso en Monterrey los barones del dinero plantearon que fuera sustitutido por alguien menos malo, con el argumento de que su campaña "no prendía". Sin experiencia administrativa ni de gobierno, ¿en serio alguien pensó que podría gobernar este complejo y extenso país? Mis anteriores aseveraciones están profusamente documentadas en este mismo blog.

Para rescatar su candidatura, calderón vendió su alma al diablo, o las diablos. Hizo alianzas con las fuerzas políticas más oscuras de México, preponderantemente con Elba Esther Gordillo, quien se encontraba en el trance de romper con el PRI. Así mismo, recurrió a los artilugios de la guerra sucia del publicista español Antonio Solá Reche, vinculado con José María Aznar, recalcitrante ultraderechista español del Partido Popular, que fue presidente de ese país Ibérico; fungió como comparsa de Bush en la ilegal invasión a Iraq; y demostró su baja estatura moral en los atentados de Madrid del 11 de marzo de 2004, incurriendo en delitos al intentar desviar las investigaciones acusando a ETA de los atentados, cuando desde los minutos siguientes a las explosiones la policía tenía evidencias que vinculaban a extremistas islámicos con esos cobardes actos. La intención de Aznar era engañar a sus compatriotas para que su partido no perdiera las elecciones, pues el ajuste de cuentas de los seguidores de Alá calaría hondo en el ánimo español, cuya ciudadanía en su mayoría rechazaba la participación de España en la inmoral e ilegal invasión y ocupación de un país soberano. Fue Solá quien ayudó a que los vínculos de calderón con la madre patria se estrecharan más, al entregarse de manera desesperada a los servicios y oficios del propio Solá y de Aznar. Dichos vínculos los había iniciado Mouriño con los dudosos negocios de su familia, tanto en el sureste mexicano como en España; fue Aznar quien quiso cerrar la pinza para quedarse con los hidorcarburos mexicanos entregándolos a Repsol como pago a sus servicios. El incipiente y exitoso imperio PANibérico se derrumbó al igual que el avión donde el llamado Iván encontró la muerte.

No obstante, la suerte estaba echada: calderón ganó oficialmente las elecciones del 2006, aunque la legalidad de las mismas fue severamente cuestionada. No obstante, los pasivos contraídos con Gordillo, Aznar y el mismo PRI los tendría que pagar a precio de oro. Así inició el inexperto michoacano su acotada presidencia. Nuevamente debemos preguntarnos, ¿alguien se atrevería a decir que los augurios y antecedentes permitirían pensar en una presidencia exitosa?

La segunda razón es que José Ángel Gurría es un rabioso promotor del neoliberalismo, corriente ideológica implantada en México por el inefable Carlos Salinas de Gortari, con quien sigue teniendo estrechas ligas, al igual que Elba Esther Gordillo. Las intenciones de Gurría pueden ser todo, menos sanas. Castigar tan severamente la gestión de calderón desde uno de los foros económicos más importantes del mundo, rezuma de intenciones soterradas. La denuncia de Miguel de la Madrid Hurtado fue un golpe devastador para las intenciones de Salinas de lavar su imagen y regresar a la palestra mexicana. Este ajuste de cuentas, esta llamada de atención al debilitado calderón es una advertencia, no solamente para él, sino para todos los mexicanos, incluidos Carmen Aristegui y la familia Vargas, propietaria de la estación de radio que difundió la entrevista con el auto descalificado ex presidente De la Madrid. Los enormes, monumentales, gigantescos vacíos de poder que han dejado las presidencias de Vicente Fox y felipe calderón en el sistema político mexicano los han llenado, espontánea y perversamente, las huestes neoliberales, al igual que los buitres. El enorme poder económico de la corrompida familia Salinas de Gortari ha sido la bujía para extender sus redes políticas en el mercenario, putrefacto y filisteo escenario político en México.

La misma camarilla que inició la depredación de la riqueza nacional amparados en reformas constitucionales, así como de leyes, normas y reglamentos menores, sin descontar la endémica corrupción, es la que sigue gobernando en México: Guillermo Ortiz, Eduardo Sojo, Luis Téllez, Manlio Fabio Beltrones (autor material del video destape de Ernesto Zedillo tras el misterioso asesinato de Luis Donaldo Colosio y quien fue el primero en entrevistarse a solas con su supuesto asesino, Mario Aburto), Emilio Gamboa Patrón (al que se acusa de haber amenazado de muerte a De la Madrid y a su familia si no se retractaba de sus acusaciones al clan Salinas de Gortari), Ernesto Zedillo (con quien los Salinas se distanciaron), el mismo Gurría, Manuel Camacho Solís, y no menos importante, uno de los principales operadores de los Salinas: Diego Fernández de Cevallos.

No, Carlos Salinas de Gortari no es un nosferatu, tampoco un mefistófeles. Simplemente es una persona enfermamente sagaz e inmoral, con el suficiente dinero que le permite seguir siendo muy influyente en los altos círculos de la vida pública mexicana. La debilidad de regímes títeres, como los de Fox y calderón, son el caldo de cultivo ideal para sus agendas personales, y quizá, para las agendas del capital internacional.

No hay terreno, entonces, para sorprenderse por el responso que Gurría hizo por la economía mexicana, lo que nos conllevará, esto sí con bases, a un período muy difícil en el país, y que incluso podría desembocar en una revuelta social de consecuencias impredecibles, para perpetuar el violento ciclo mexicano de las últimas centurias: 1810, 1910, ¿2010?

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viernes, mayo 22, 2009

¿Quién gobierna?

Los pretextos le sobran a calderón (con minúsculas): crisis económica mundial; mutación azarosa de un virus de influenza; caída de precios del petróleo en el mundo; gobiernos anteriores cómplices del crimen organizado; y ¿por qué no?, la mano de Dios que nos pone a prueba.

La realidad es que calderón ha fallado prácticamente en todos los aspectos de gobierno, ha convertido al Estado mexicano en un convidado de piedra a la debacle del país. Repasemos brevemente algunos aspectos.

  • Crisis económica mundial. Desde hace años, por lo menos desde 2006, los analista mundiales pronosticaron la crisis económica actual, ubicando a los bonos e hipotecas chatarra, así como a los fondos de riesgo, como los elementos que la detonarían. Este Experto de Nada hizo eco de dichas advertencias en múltiples ocasiones. Por lo tanto, se pudieron haber tomado medidas efectivas para el advenimiento de la contingencia.
  • Aunque aún está por verse si el virus A/H1N1 mutó de manera natural o fue un "experimento" que se salió de control, el sistema de salud en México quedó en evidencia. Las raíces se encuentran en el desmantelamiento de los sistemas públicos de salud, como IMSS e ISSSTE, hasta la virtual desaparición de la inversión científica en el país. En vez de remediar, o paliar al menos, esta situación, se profundizó en el esquema.
  • Lo mismo ha sucedido con PEMEX y los recursos petroleros de México. Se ha renunciado a gran parte de las labores de exploración, extracción, refinación, transportación, distribución y comercialización de hidrocarburos y derivados a favor de empresas nacionales y extranjeras; la carga impositiva de PEMEX es insostenible; la inversión en mantenimiento de la base instalada se ha reducido al mínimo; y ya ni hablemos de la inversión para crecimiento de la paraestatal. Tampoco se ha hecho nada para remediar este mal, sino por el contrario, se tiene la clara intención de ir más allá, entregando el "tesoro" de aguas profundas a compañías extranjeras.
  • Acusaciones van y vienen: que si los Salinas de Gortari son narcotraficantes; que si Fox y Zedillo pactaron con el crimen organizado, especialmente el dedicado al trasiego de estupefacientes; que los de atrás son los que no han hecho su trabajo, y aún peor, han traicionado a la Nación entera poniendo a Gobierno y Estado al servicio de la delincuencia organizada. La infiltración criminal en todos los órdenes de gobierno es innegable, por lo que iniciar una "guerra" descontrolada, sin planeación y desbocada, contra ese flagelo es la peor opción posible.
  • Finalmente, si los culpables de todos nuestros males son otros, no seamos tímidos y convidemos a Dios al aquelarre; despojémonos de egoísmos y démosle a calderón un pretexto más: que nada se puede hacer contra los hados y las divinidades.
Esta inacción está trayendo consecuencias funestas, y el país se nos cae a pedazos:


Estos son solamente actos recientes, y algunos de ellos pueden parecer menores si se toman por separado, pero en el gran mosaico nacional forman parte de los constantes, frecuentes, y algunas veces burtales, embates a que es sometida nuesta patria, nuestro hogar, nuestro país, nuestro México.

¿Quién gobierna, entonces?

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domingo, febrero 22, 2009

El reino del caos de Calderón

Tomado de la página de El Universal.
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La situación del país empeora momento a momento y las voces se levantan desde diferentes frentes: empresarios, ciudadanos, e incluso senadores del PAN.

En la imagen de la izquierda se puede apreciar que en la página principal de El Universal a las 2:14 de la mañana del día de hoy, se daba cuenta de la escalada de violencia en el país: nuevas balaceras con armas de alto poder, granadas contra las fuerzas del orden, Estados Unidos alertando a sus ciudadanos, la Coparmex diciendo que no hay paz, la extorsión a la que cedió el director de Seguridad Municipal de Cd. Juárez, y Calderón ... bueno, Calderón ... este, Calderón ... haciendo declaraciones.

Foto de La Jornada.
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Mientras tanto, en la imagen a la derecha se puede ver que la economía no está mejor: el dólar a quince pesos o más. Y Calderón ... (¡ejem!) Calderón ... (¡gulp!) Calderón ... ¿Y Calderón?

Hoy El Universal también da cuenta de lo que yo esbozaba ayer: el peligro de ceder ante la extorsión. Parece que esto se ha convertido en una industria rentable para el crimen organizado. Como todo empresario que se respete, cuidan su fuente de ingresos ejecutando a los que usan su nombre para hacer negocio, como es el caso de "La Línea", grupo de extorsionadores en Ciudad Juárez, Chih.

Y las voces empiezan a alzarse, así como los signos de alarma que se dejan ver:
Así es, Calderón no evade la realidad y nos dice con la firmeza que gentilmente proporcionan la ignorancia y la autocomplacencia:
  • En ningún sentido busca “evadir la realidad” derivada de la crisis económica.
  • Con información sustentada en hechos se mantendrá el rumbo de largo plazo del país (N. de la R.: lo que sea que signifique esto).
  • Su gobierno tiene un compromiso decidido por hacer que impere la legalidad en México y por ello mantiene una lucha sin cuartel contra el crimen organizado.
  • Esto para garantizar la seguridad de los mexicanos y fortalecer las condiciones indispensable para promover la inversión y el crecimiento en el país (N. de la R.: Con la invaluable ayuda de Gerardo Ruiz Mateos que habla de que México está, o estaba, a un tris de tener un presidente narco).
  • La crisis financiera mundial debe atenderse con medidas económicas y requiere reafirmar la confianza, con el fin de evitar un deterioro de la realidad y expectativas de la nación (Nota de la R.: es que la realidad cotiza en bolsa).
  • Las fortalezas de México para enfrentar la crisis económica son: la solidez en la capitalización del sistema bancario y financiero nacional, el nivel de endeudamiento manejable existente, las coberturas en el precio del petróleo y las importantes reformas estructurales impulsadas por su gobierno y apoyadas por el Congreso de la Unión.
Bueno Sr. Calderón, lamento decirle que sus pilares económicos están tambaleantes. Pero eso es harina de otro costal. Es una lástima que el empleo, la planta productiva, los sistemas de salud, las empresas pequeñas y medianas, y el ciudadano de a pie no merezcan ni siquiera una mínima mención en su discurso.

El país se nos cae a pedazos y no hay nadie que ponga orden. ¿Al igual que los delincuentes, los ciudadanos tendremos que llenar los vacíos de poder que Felipe Calderón está creando? ¿Son estos los primeros brotes de una revolución floreciente? Tanto en enero de 2007 como en el cercano septiembre de 2008 hablé de los ciclos violentos en México: 1810, 1910 y 2010. Estamos a menos de un año del 2010, y las condiciones económicas, políticas, de seguridad, de bienestar y de gobernabilidad se deterioran a pasos agigantados, mientras que Calderón ... el Sr. Calderón ... Don Felipe Calderón ... no hace nada más que parlotear.

Me gustaría soñar con que Felipe Calderón lograra salir del marasmo en que se encuentra y se ponga realmente a gobernar a México, que tomara las riendas del país y pusiera orden, pero no veo mucha tela de donde cortar.

El futuro inmediato se ve incierto.

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