lunes, mayo 21, 2012

AMLO en Tlatelolco

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Tlatelolco, solamente un poco

Hoy la herida sanó un poco, solamente un poco. Los estudiantes volvieron masivamente a Tlatelolco, la ciudad que gobernó Cuauhtémoc antes de ser ungido tlatoani mexica.

Tlatelolco: los montículos de tierra que se tiñeron de rojo en 1521 cuando cayó en manos de los españoles; los montículos de arena que, nuevamente, se volvieron carmesí en 1968 con la sangre de modernos guerreros, púberes muchos, jóvenes, valientes, vitales. Sus terrazas revivieron al paso de miles de pies que, como tambores, hicieron temblar sus pirámides, los altares dedicados a Ehécatl-Quetzalcóatl; El Palacio, el Templo de las Pinturas, a sus amantes, los altares Tzompantli Norte y Sur, la Iglesia de Santiago; a la Plaza de las Tres Culturas, toda, íntegra. Los jóvenes, nuestros jóvenes, fueron al encuentro de su destino nuevamente, menos funesto que hace casi 44 años, más esperanzador. El futuro.

Juguetones arroyos de gente, multicolores, serpentearon nuevamente por Tlatelolco. La gente los vio pasar nuevamente y recordaron, con un temblor, su andar hace más de cuatro décadas. Las mismas sonrisas, los mismos juegos, las mismas ilusiones que acompañaron a los caídos resucitaron para arropar e impulsar a esta nueva inyección de savia; los que se salvaron, (salvados entre comillas pues debieron sufrir el horror de las cárceles, las torturas, o simplemente, la culpa de haber quedado vivos), prestaron su utopía a esta nueva generación sin guardar rencor a las que poco hicimos por reivindicar su lucha.

Tlatelolco. Se abrió para recibir a Andrés Manuel López Obrador, que como el caracol marino de Tecuciztécatl, hace resonar los juveniles alientos de estos ciudadanos neonatos; teponaztli de Xipe Tótec que hace eco del latir impetuoso de los corazones núbiles. Tlatelolco, en donde Xiuhtecuhtli recogió las almas de decenas, centenas, millares (quizá nunca sabremos el número exacto) de los que ofrendaron su vida, su existencia a un ideal, ora involuntariamente, ora con la intuición del martirologio que les esperaba para no escribir sus nombre, sino una anónima entrada que quedó registrada en ese libro sagrado.

Tlatelolco, México, hoy, la encrucijada. Y volvieron a corear consignas, y volvieron a blandir sus armas: el idealismo, la conciencia de hacer lo justo y correcto, el Goya, el Huelum, las nuevas porras, algunas aún nonatas, de la UAM, la UIA, la UACM, la UV y varias más. Y el entusiasmo se convirtió en gritos, y los gritos en ecos, y los ecos en una promesa: transformar a México en un mejor lugar para habitar, en un mejor país para vivir y en una mejor tierra que los recibirá en su hora última.

¡No nos falles! le pidieron a López Obrador los universitarios, y tal vez éste pensó "¡Cómo hacerlo si vinieron hasta aquí a levantar sus puños, sus voces, sus sueños!". Los discursos ya no importaron, ya todo estaba dicho. Ya la herida había sanado un poco, solamente un poco.

Tlatelolco, México, hoy.

Manifestación Mundial AMLO 20122

Pequeña muestra de los apoyos que a nivel mundial ha recibido López Obrador, dado que es materialmente imposible hacer una compilación completa. Procuraré actualizarla conforme vaya recolectando más imágenes de simpatizantes de AMLO en el orbe.



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domingo, mayo 13, 2012

Blackberry no, por favor

Ante la interminable oferta de teléfonos inteligentes, por razones de trabajo, me decidí por un Blackberry Storm 9550. Estoy muy arrepentido.

Esta es una lista, me temo que parcial, de lo que le sucede con alarmante frecuencia a mi teléfono.
  1. Dado que la interfaz es de pantalla táctil no tengo teclado físico, por lo que dependo enteramente del funcionamiento de la pantalla, misma que pierde la calibración con regularidad: pido abrir una aplicación y marca un teléfono, por ejemplo. A veces tengo suerte de que se corrija la situación si lo dejo en paz durante 15 o 20 minutos, pero la mayoría de las veces debo restablecerlo (darle reset).
  2. La única forma confiable de restablecer el teléfono es quitarle la pila, método cavernícola sin duda. He instalado varias aplicaciones especiales para restablecerlo, mismas que funcionan durante un breve lapso, a veces solamente una vez, para nunca más volver a servir.
  3. La interferencia entre las diferentes aplicaciones es alarmante. Si actualizo la World App empieza a fallar la del teléfono; si actualizo el Live Messenger falla la agenda.
  4. Es lento, lento, lento, lento. En ocasiones, abrir una aplicación toma varios segundos (más de 3), y una vez en ella, funciona con extrema lentitud. Incluso a veces (sí, lo adivinaron) hay que darle reset como la única forma de regresarlo a su parsimoniosa velocidad natural.
  5. El encendido toma alrededor de 10 minutos, y luego hay que esperar unos 5 más para poder usarlo, de lo contrario la respuesta es muy lenta.
  6. No hay forma de cambiar la melodía de llamada telefónica para todos los contactos. Es cierto que existe un parámetro general que cambia la melodía de las llamadas entrantes, pero en el perfil de cada contacto en el directorio está definida la melodía de fábrica por defecto, que no hay forma de cambiarla masivamente. Esto es molesto por lo que explico en el siguiente punto.
  7. He detectado que cuando el teléfono se está cargando y entra una llamada, el parámetro general de la melodía seleccionada para esta función es ignorado y aplica la melodía que está definida para el contacto en el directorio.
  8. Con exasperante regularidad la aplicación de mapas pierde la capacidad de hacer conexión con los satélites, y adivinen qué, hay que darle reset al teléfono. Este problema lo resolví ... instalando Google Maps.
  9. Pasando a los temas generales del fabricante del teléfono, me da muy mala espina que las aplicaciones más populares no están disponibles para Blackberry. Que los grandes competidores del mercado de dispositivos inteligentes ignoren a RIM no es buena señal.
Seguramente habrá más vicios escondidos; es probable que mi teléfono sea el causante de alguno de ellos y no sea un problema generalizado del modelo; quizá tuve mala suerte. Pero evitaré a toda costa que mi siguiente teléfono sea un Blackberry, espero poder lograrlo.

sábado, mayo 12, 2012

Orden y Castigo

El tiempo se ha detenido. Para el PRI nada ha cambiado en 25, 50, 80 años. Nos siguen mintiendo, nos siguen controlando la información, nos siguen robando, engañando, menospreciando. Para ellos somos los mismos imbéciles de siempre; no respetaron a nuestros padres y abuelos, no nos respetan a nosotros, no respetan a nuestros hijos, nietos, bisnietos.
¿Qué intenta el PRI al negar, descalificar, casi criminalizar los hechos de ayer en la Ibero? ¿No pueden aceptar que una parte de la población no quiere a Peña Nieto? ¿No sería más respetuoso y maduro admitirlo, celebrarlo y seguir adelante?
En vez de eso piden investigaciones, castigos; tachan de infiltrados e intolerantes a los que protestaron; van a los medios a distorsionar completamente lo sucedido. Nos consideran los mismos imbéciles de siempre.
Su discurso es el mismo de cuando se reprimían movimientos sociales en los años 40, 50, 60, 70, 80, 90 del siglo pasado. El día de ayer Peña asumió la responsabilidad de los "incidentes" en Atenco porque es responsabilidad del "Estado mexicano" (así lo dijo, se asumió presidente siendo gobernador) restablecer el "orden" cuando se ven afectados los intereses de la comunidad. Un estudiante de la Ibero escribió en Twitter algo como esto: Amanecí siendo estudiante y me acuesto siendo porro gracias al PRI. Nos creen los mismos imbéciles de siempre.
¿Qué nos hace pensar que han cambiado, que pueden cambiar? Durante la semana ofrecieron $250.00 a todo estudiante dela Ibero que aceptara evitar hacerle preguntas incómodas al candidato; les repartieron copetes de hule espuma o goma suave para quien quisiera usarlos; les quitaron pancartas de protesta a la entrada del auditorio; llenaron buena parte del mismo con acarreados, algunas versiones dicen que transportados en al menos un camión de la policía (ver foto que un estudiante de la Ibero asegura es el camión de marras). Trataron a los estudiantes como los mismos imbéciles de siempre.
¿Qué nos hace pensar que no seguirán saqueando al país, que no seguirán saqueando, escamoteando el futuro de nuestros niños y jóvenes? ¿Qué nos hace pensar que nos seguirán quitando nuestros trabajos; que no continuarán sumiendo en la indigencia a nuestros jubilados? ¿Qué nos hace pensar que han cambiado? Nada, nada nos puede hacer pensar eso. Son los mismos imbéciles de siempre.


martes, mayo 08, 2012

Querer sin poder

Peña Nieto dice: mantendré mi estrategia de presentar propuestas, "sin responder a las agresiones", pero luego agrega: "me pareció importante responder (a los ataques), no sé si a todas (sic), pero sí a los principales elementos que contenían información infundada, sesgada, manipulada o distorsionada". Se respeta la sintaxis de sus respuestas. Pues yo sí creo que necesita el teleprompter.

Peña Nieto: "Eran previsibles los ataques, pero no de qué tamaño ni qué iban a decir" ¿Ya ven lo que pasa por no leer? Todos sabíamos por dónde lo atacarían. ¿Y los asesores, tampoco lo sabían, no se lo dijeron?

Y quiere ser presidente.

lunes, mayo 07, 2012

Gabriel Quadri

¿Quién es Quadri? ¿Qué propone? ¿Qué significa votar por él?

Gabriel Quadri de la Torre es Ingeniero civil por la Universidad Iberoamericana, con estudios de maestría y doctorado en Economía por la Universidad de Texas, en Austin. Su historial laboral es el siguiente:
  • Presidente del Instituto Nacional de Ecología (INE) y antes Director General de Normatividad en el mismo instituto. 
  • Director de EcoSecurities México. 
  • Director general del Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable del CCE (Consejo Coordinador Empresarial). 
  • Jefe de Financiamiento Externo en el Banco de México. 
  • Director de Planeación Ecológica en el Departamento del Distrito Federal. 
  • Secretario técnico de la Comisión Mexicana de Infraestructura Ambiental. 
  • Director asociado de Sistemas Integrales de Gestión Ambiental (SIGEA). 
  • Director de SIGEA Carbón. 
  • Ahora es candidato presidencial por el Partido Nueva Alianza, conocido como Panal. 

Sus propuestas son de las más estructuradas en su presentación, pero el trasfondo de las mismas es lo que llama la atención. El eje de su discurso es la privatización: de cárceles, del transporte público, de PEMEX y de CFE entre otras cosas. Aborrece los subsidios, les llama "perversos", a los combustibles (gas, gasolina, diesel), por lo que propone desaparecerlos, lo que en buen romance significa aumentar sus precios. Propone crear nuevas dependencias y secretarías de estado "claro, sin más burocracia", lo que resulta difícil de concebir. En educación apoya la evaluación de maestros, pero es candidato del partido fundado por Elba Esther Gordillo, quien se ha negado sistemáticamente a dicha evaluación. En el debate de ayer declaró que SOLAMENTE los empresarios pueden generar empleos. La esencia de sus propuestas es neoliberal (el Estado no debe estorbarle a los empresarios, los mercados son los que mandan, y el capital debe transitar libremente las fronteras, venga de donde venga y vaya a donde vaya).

Votar por Quadri significa que Elba Esther Gordillo podría conservar el registro de su partido político, con lo que recibiría millones de pesos de nuestros impuestos para financiar sus operaciones políticas, nunca transparentes ni bien intencionadas. En dicho partido tienen intereses su hija y su nieto, que buscan lugares en el Congreso en estas elecciones. Tú decides si quieres darle tu dinero, además de tu voto, a la familia Gordillo.

miércoles, abril 25, 2012

La debacle de Calderón

Si el sexenio de felipe calderón (así, con minúsculas) nunca dio para entusiasmarse mucho, los últimos días de aquel se están volviendo una tragedia absurda de enormes proporciones. Si la situación en que ha postrado a México no fuera tan grave, la cosa daría para reírse mucho. Pero no es el caso, por el contrario, da para preocuparnos aún más.

Desde su misma campaña como candidato a la presidencia ha cometido yerro tras yerro. El inicio de su período no pudo haber sido peor, entrando literalmente por la puerta de atrás al Congreso para rendir protesta. Luego sacó al ejército a las calles, en un gesto tan autoritario como irresponsable. A partir de ahí el recuento daría para llenar muchas, muchas páginas de los peores días de la República.

El último año de gobierno de los presidentes mexicanos suele ser una orgía desenfrenada de autoelogios, raterías, paranoia y locura temporal. Los excesos del poder absoluto antes de volver a la calle despojado de la parafernalia, de las zalamerías, de la abyecta sumisión del aparato político. El caso de calderón no es una excepción, pero tiene el agravante de que la bufonada se escenifica frente a una nación herida, desgarrada, empobrecida y agraviada. Su papel de defensor de los intereses de la corona española insultando a un país soberano, como es el caso de Argentina, amén de ser contrario a nuestras leyes, echa una paletada más de tierra inmunda a la maltrecha Doctrina Estrada y contraviene los preceptos juaristas del respeto al derecho ajeno.

Nombrado "Estadista Global" por quién sabe qué fuscos personajes y sirviendo a quién sabe qué impíos intereses, calderón ha dedicado los últimos días a viajar para repetir, en cuanto foro le es posible, su profesión de fe católica, neoliberal y calderonista, pues ha convertido el culto a su personalidad en una religión monoteísta, monotemática y monocroma. Apenas ayer, sin el mínimo asomo de rubor, predicaba ante los norteamericanos en su propio suelo, que la migración ilegal a los Estados Unidos la habían erradicado sus exitosas políticas de gobierno, entre otras, la generación de empleo.

Enloquecido, desenfrenado, busca en su voz lo que en no encuentra en ninguna parte: una justificación histórica a su demencial actuación que nos lega decenas de miles de asesinados, desplazados y desaparecidos.

 Abandonado ya por sus amos y aliados, ante las pruebas irrefutables de su debacle, no solo como gobernante y político, sino también como persona, su desesperación representa un peligro para todos. Por eso hay que defender nuestra imperfecta democracia saliendo a votar masivamente el próximo primero de julio; debatiendo en todos los espacios ciudadanos las campañas presidenciales.

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viernes, marzo 30, 2012

Jirones

Hoy arrancaron las campañas políticas rumbo a las elecciones federales del próximo mes de julio. Hoy empieza formalmente el proceso para ocupar la vacante que dejará felipe calderón (en minúsculas), luego de que durante seis años socavó la soberanía nacional, sembró la discordia y, en el mejor de los casos, fue cómplice en el asesinato de decenas de miles de mexicanos.

Algunos dicen que el número de fatalidades ronda los 60 mil cadáveres, otros hablan de 70 mil. Incluso corre la versión, difundida por el Secretario de la Defensa de Estados Unidos Leon Panetta y desmentida por el gobierno mexicano, de que la cifra es de 150 mil asesinatos. Lo cierto es que las autoridades mexicanas rehuyen el tema, ocultan información y actúan con pleno dolo para mantener en secreto la cifra real.

Las opciones que los electores mexicanos tenemos son conocidas por la mayoría: Una candidata de la derecha postulada por el PAN que cumple con los estándares de esa organización política: inexperta, desesperada por la guerra interna que enfrenta, ultra conservadora, de tendencia liberal en lo económico. Su presidencia no diferiría mucho de los sexenios de Vicente Fox y de felipe calderón. Los demás partidos políticos se han sumado a estas candidaturas, o en el excepcional caso del Panal, postularon un candidato que saben no podrá ganar, pero sí conservar sus beneficios y prebendas.

La segunda opción es Andrés Manuel López Obrador, un beligerante tabasqueño que se ha labrado su reputación, tanto buena como mala, con el cincel de sus acciones. Arropado por las izquierdas, incluso a contracorriente de las redes de intereses al interior de las mismas, tiene la difícil tarea de convencer al electorado de que no es tan malo ni tan radical como él mismo nos lo hizo creer en el pasado.

Finalmente, bajo el logotipo del PRI, aunque no necesariamente postulado por la base tradicional de ese partido, está Enrique Peña Nieto. Un figurín que empedró su camino, presumiblemente allanado por la aplanadora de la televisión, con traspiés a cual más vergonzoso. Representa a la más radical ala del liberalismo económico, a despecho de los estatutos de su partido, de modo que no cabe esperar un golpe de timón en su sexenio que cambie las miserables condiciones de vida de la inmensa mayoría de los mexicanos.

Mientras estos personajes se disputan los votos corporativos y ciudadanos, el país se desmorona, se deshace, se desintegra. El titular del Ejecutivo ha mostrado y demostrado que no rectificará el rumbo en ningún aspecto de la vida nacional, al contrario, se ha dedicado a cantarse loas a sí mismo en los días recientes, inventado logros, beneficios, obras públicas y acciones que arrojarían un saldo extremadamente positivo de ser ciertas, pero basta con confrontar cualquiera de sus dichos con la realidad para que se esfume. Sin duda, felipe calderón disputa el título del peor presidente de nuestro querido México, sin contar que los ominosos signos de un golpe autoritario a la imperfecta democracia mexicana son cada día más visibles y amenazadores.

Con la derecha unida bajo las candidaturas del PAN y del PRI, cuyas propuestas de gobierno son indistinguibles, y las izquierdas partidarias hechas jirones por décadas de corrupción ideológica, la salvación del país no depende de los institutos políticos. Alguno de ellos puede ofrecer mejores condiciones generales que los otros, pero se encuentra tan infiltrado por los arribistas, mercenarios, chapulines y fariseos que cuesta trabajo reconocerle el tumefacto rostro a fuerza de los golpes asestados por propios y extraños.

Acertó quien dijo: La política es algo demasiado importante para dejarla en manos de los políticos. Y la demostración está aquí, hoy, ahora, en el presente de México, y de manera más amplia, en varios países del mundo que pasan por profundas crisis similares en magnitud pero diferentes en su alcance. La participación ciudadana se ha transformado en un factor fundamental, necesario para el reordenamiento del país, para su estabilización; para resarcir heridas y para que el Estado retome sus funciones a las cuales ha renunciado por la voluntad de los últimos presidentes, siendo el ejemplo más evidente el de quien hoy despacha en Los Pinos.

Por eso preocupa y abate el ánimo ver a los movimientos ciudadanos dispersos, encontrados, descoordinados, enconados, antagónicos entre sí cuando persiguen el mismo fin. Hay un amplio espectro de la población que busca organizarse como respuesta al terrible abandono en que se encuentra, pero como cangrejos en una cubeta, el uno le impide al otro descollar.

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) nace como la urgente necesidad de gritarle a autoridades de todos los niveles, de todos los poderes y de todos los estados la indefensión ciudadana que sufrimos; la enorme distancia que separa a la sociedad de la élite burocrática; de la falta de responsabilidad y representatividad de quienes deberían mantener unida la trama social. Por eso el grito de "Estamos hasta la madre" se volvió emblemático, tratando de despertar las dormidas conciencias de la kakistocracia y de la sociedad haciendo visibles a las víctimas. Dicho movimiento ha tenido grandes aciertos y crasos errores.

Por su lado, movimientos como No+Sangre u organizaciones como Alianza Cívica convergieron fugazmente en ese reclamo, pero siguen andando sus propios caminos. En otra latitud, apenas ayer el diputado Gerardo Fernández Noroña atacó fuertemente a López Obrador. Mientras, el MPJD conmemoró un año de su fundación, acto en el cual Javier Sicilia, uno de sus dirigentes y miembros más distinguidos, llamó al voto en blanco, figura jurídica que no existe en nuestra legislación electoral, afectando la base de votantes de todos los partidos, especialmente los de izquierda.

Claro que el escenario nacional es complicado, claro que existen diferencias ideológicas; por supuesto que la madeja partidista está muy enredada con candidatos saltando de un partido a otro, de un puesto público al siguiente. Pero eso es a lo que apuestan los Gatopardos políticos: a revolver un poco más las aguas para que, una vez asentados los lodos, todo siga igual.

Vivimos una emergencia nacional, estamos inmersos en una guerra, grandes porciones del territorio nacional son "gobernadas" por los poderes fácticos de la violencia criminal dado que las instituciones republicanas han sido rebasadas; la población se acostumbra a la delincuencia y se integra a ella porque es la única alternativa que tienen para sobrevivir, para comer. Las presiones externas crecen y nuestra soberanía se debilita.

Es hora de que las fuerzas progresistas de este ajado México hagan a un lado sus diferencias y se concentren en la reconstrucción del país. Estamos a punto de perderlo, estamos a punto de volvernos extranjeros en  nuestra propia tierra.

Como la historia nos lo ha enseñado una, y otra, y otra vez, nuestro destino está en nuestras manos. Asumamos las consecuencias de nuestras decisiones.

domingo, febrero 12, 2012

Acusa sindicato a la UE y el FMI de chantaje y amenaza con arrestar sus representantes

El sindicato de policía más importante de Grecia, que aglutina a dos tercios de esa fuerza griega, acusa a los organismos internacionales de “chantaje, y de manera encubierta abolir o erosionar la democracia y la soberanía nacional”, por lo que amenaza con girar órdenes de aprehensión en contra de sus representantes en el país helénico.

En una carta firmada por la Federación de Policía de Grecia, asegura que “dado que ustedes han continuado con esta política destructiva, les advertimos que no podrán hacernos pelear contra nuestros hermanos. Nos rehusamos a enfrentarnos a nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros hijos o cualquier ciudadano que protesta y demanda un cambio de política”.

Mexicanos, un lastre, no un contrapeso

@FelipeCalderon ha permitido (¿intencionalmente?) que el crimen organizado se apodere de regiones enteras del país. Hernández en La Jornada del 12 de febrero de 2012.

No puede dejar uno de preguntarse si el caos que vive México ha sido inducido, pues revisando cada aspecto de la vida nacional no es posible encontrar saldos favorables en ninguno de ellos. En el empleo, el país demanda 1.2 millones de plazas cada año y CalNerón ha generado menos de la mitad, y de ese número, la amplia mayoría son empleos temporales, sin prestaciones, sin seguridad social y sin generar antigüedad. En la salud, tanto el IMSS como el ISSSTE han sido desmantelados lenta pero constantemente privilegiando un engendro llamado Seguro Popular, cuya cobertura es muy limitada en cuanto al número de enfermedades y a la disponibilidad de medicamentos. En la economía, México ha caído a niveles de ingreso per cápita y de equidad en la distribución a niveles de países africanos. En la educación también nos hemos rezagado dramáticamente. Echó a la calle a miles de personas durante los conflictos de Luz y Fuerza y Mexicana de Aviación, por sólo mencionar dos. Al menos 7 millones de jóvenes no estudian ni trabajan, por lo que su destino será, con toda seguridad, el crimen organizado. Está entregando los recursos naturales del país, algunos no renovables, a empresas extranjeras en áreas reservadas al Estado mediante trampas legales, notablemente en el área de petróleo y derivados. En su guerra contra el crimen organizado han muerto entre 50 y 70 mil mexicanos, tanto delincuentes como ciudadanos honrados; cientos de miles han abandonado sus hogares y propiedades debido al vacío judicial que hay en amplias regiones del país; los huérfanos de guerra se cuentan por decenas de miles. La corrupción no solamente no ha disminuido, sino que ha aumentado tanto en magnitud como en descaro, siendo el ejemplo más patente y reciente la mal halada Estela de Luz. La política exterior mexicana, antes motivo de orgullo con la Doctrina Estrada, es ahora una comedia de yerros y enredos. El amiguismo ha cundido en todas partes, especialmente en el círculo íntimo de la Presidencia de la República y en el gabinete presidencial, incluyendo el ampliado, lo que ha deteriorado seriamente la fortaleza del Estado y su eficacia. La política ha sido reducida a una serie de elementales reglas para repartirse el botín de la hacienda pública destinada al financiamiento de partidos y órganos políticos. La impunidad es ya una política de estado.

La lista, por desgracia, no ha terminado, pero sí mi paciencia y la suya.

Por supuesto que CalNerón no es el único responsable; por supuesto que muchos de los males se gestaron décadas atrás; por supuesto el próximo presidente del país no podrá arreglar semejante desastre. Seamos claros, al menos los últimos cinco sexenios, desde Miguel de la Madrid hasta el actual, han sido encarnados en un grupo de pillos apátridas, y al menos los dos últimos, de Vicente Fox y de CalNerón, en un grupúsculo inepto, frívolo, inculto, inexperto, insensible y mercenario.

¿Debemos entonces llevar a Los Pinos a un super héroe, a un mesías, a un caudillo? Y si es así, ¿a quién? ¿Quién es ese prohombre o esa promujer? ¿Y si no existiera tal Iluminado o Iluminada, nos debemos abandonar a nuestra suerte, tan mala que es?

Gane quien gane, sin importar las siglas partidistas, solamente podrá ser una o un buen presidente apoyándose en la participación ciudadana; en la vigilancia popular; en la exigencia cívica del cumplimiento de la ley. Durante décadas hemos convertido a nuestros representantes en nuestras nanas, les hemos delegado enteramente la tarea de gobernar, les hemos dado discrecionalidad total en la rendición de cuentas y de resultados. Carta blanca al tlatoani en turno. Eso debe de acabar, México está al borde del abismo y sus ciudadanos somos un lastre, no un contrapeso.

Ni Vázquez Mota, ni López Obrador, ni Peña Nieto podrán sacar adelante al país con un peso muerto enorme, asfixiante. O participamos o asistiremos como convidados de piedra al desgarramiento de la Nación.

jueves, enero 19, 2012

SOPA, más allá de la piratería

La propuesta de ley #SOPA y sus clones español, mexicano y otros, no van al problema de fondo; en cambio, pretenden censurar y criminalizar los contenidos que circulan en Internet con el pretexto de proteger la propiedad intelectual de miles de millones de obras. Desde hace años sostengo que la piratería cuenta con al menos tres dimensiones: la explotada por el crimen organizado, la gran mayoría de las veces ligada a las redes de tráfico de personas y de estupefacientes. La segunda, responde a la codicia de las casas productoras y editoras, quienes se llevan la tajada del león de los derechos de venta y de autor; y estas mismas compañías son culpables de abandonarse a una gran pereza, pues quieren mantener sus privilegios, sus exorbitantes ganancias, usando un modelo comercial agotado, por lo que prefieren gastar millones de dólares en conservarlo en vez de buscar uno nuevo. La tercera es la constante declinación del nivel de vida de millones de personas en todo el mundo (basta posar la mirada en Grecia, Portugal, Chile, España, Francia, Italia, Estados Unidos, México y un largo etcétera de países que ven desaparecer con gozo y perversidad el bienestar general de sus habitantes).
Desde mi punto de vista, el robo de productos con el fin de obtener ganancias ilícitas al comercializarlos es piratería. Compartir y descargar sin afán de lucro música, películas, libros y otros materiales protegidos por derechos de autor puede ser debatible, pero no considero que sea piratería.
Por supuesto que los autores, artistas e intérpretes tienen derecho a ganarse la vida con sus obras y su trabajo creativo o interpretativo. Sin embargo, tanto el caduco modelo comercial que se nos impone como el modelo económico que sufrimos son intrínsecamente contradictorios. Ese es el nudo que debe deshacerse.
La diferencia de precios entre comprar un CD de música en una tienda de discos y comprar las pistas en una tienda en línea es marginal, a pesar de que los costos de distribución y del producto en cada modalidad son abismales entre sí. Dicho de otra manera, si el costo disminuye y el precio se mantiene, el margen de utilidad crece dramáticamente, y esto no se refleja en los ingresos de los creadores e intérpretes, sino en las ganancias de las empresas productoras.
La mal llamada piratería de los usuarios de foros, redes y sitios de descargas es un efecto, no una causa.

jueves, enero 12, 2012

sábado, diciembre 10, 2011

¿Debe Calderón ser enjuiciado?

Hay una película llamada El Abogado del Diablo basada en la novela de Andrew Neiderman y adaptada por Johanthan Lemkin al cine.

Trata de un abogado que resulta ser uno de los muchos hijos e hijas que el Diablo ha procreado con simples mortales, y que a través de su despiadada carrera ha despuntado como el mejor descendiente masculino del Demonio para formarle una familia. Sí, una familia como solamente Lucifer podría desear: uniendo carnalmente al letrado con una de sus medias hermanas, igual de "exitosa" que él, para procrear un hijo. En las escenas finales, Belcebú, protagonizado magistralmente por Al Pacino en el papel de John Milton, declama un casi monólogo que le da valor a toda la película, que a falta de dichas líneas no pasaría de ser una buena producción de Hollywood. Dice Milton, refiriéndose al rol que desempeña en la batalla entre el Bien y el Mal:

... Yo no hago que las cosas sucedan. No funciona de esa manera. Libre albedrío - es como las alas de una mariposa - las tocas y nunca levantarán el vuelo. Solamente preparo el terreno. Ustedes hacen lo demás.

Libre albedrío, ciertamente. Nuestras decisiones, las miles que tomamos a lo largo de nuestras vidas, determinan el rumbo que tomamos. Tomar un buen día la decisión de sacar a las fuerzas armadas a las calles de México, cualesquiera que hayan sido el motivo y el objetivo perseguido, fue una elección de Felipe Calderón que nos ha llevado por una senda llena de acechanzas, incertidumbres, dolor, sangre y corrupción (en su sentido etimológico de romper, separar, quebrar).

Documentarse acerca de la realidad actual de México nos enfrenta a cientos, miles de historias desgarradoras: pueblos abandonados, secuestros, extorsiones, asesinatos, profanación de cadáveres, municipios sin policía, retenes ilegales, contubernio de criminales con funcionarios, policías y ministerios públicos. Dice una máxima que el poder no se toma, se arrebata. Hoy el crimen le ha arrebatado el poder al gobierno, desmantelado las instituciones del Estado, sojuzgado a la población, paralizado la actividad económica, copado a nuestros jóvenes, tomado el control de las fuerzas púbicas de seguridad, sustituido a los tribunales, y penetrando prácticamente todos los aspectos de la vida nacional.

Es cierto que lo que hoy cosechamos se sembró durante décadas, y que Felipe Calderón fue lo suficientemente ingenuo para destapar la Caja de Pandora sin la menor precaución, planeación o previsión. Al chilazo, como decimos popularmente. No podemos soslayar el contexto internacional en que nuestro país se desenvuelve, desde la enorme crisis financiera global hasta los siempre perversos intereses de los Estados Unidos, sin desdeñar los afanes neocolonialistas de España: la Hidra de Lerna, de mil cabezas de aliento venenoso.

Pero lo anterior, más que disculpas que son esgrimidas por el régimen de Calderón, debieron ser focos de atención a considerarse cuidadosamente antes de lanzarse a una guerra sin pies ni cabeza. Echar un cerrillo encendido a un pozo de gasolina para que las llamas la consuman, no es la manera más lógica de deshacerse de ella.

Intentemos por un momento olvidarnos de las miles de víctimas. Veamos la situación en términos totalmente materiales. Amplias regiones del país están bajo el absoluto control del crimen, principalmente del que tiene capacidad de organización. Mediante el fácil expediente de comprar lealtades so pena de pagar con la vida, los narcotraficantes han doblegado a gobernadores, jueces, alcaldes, policías y demás servidores públicos. Multitud de pueblos, municipios, rancherías, caseríos, caminos vecinales, carreteras y territorios carecen ya de autoridades civiles. General Terán en Nuevo León es un buen ejemplo: las fuerzas del orden han desaparecido por miedo, intimidación, asesinatos y cohecho. Hoy, General Terán no tiene policías. En otras regiones no hay Ayuntamientos constituidos: munícipes, regidores, síndicos, directores de área, y demás puestos están vacantes debido a las amenazas, muchas veces cumplidas, de los criminales. Otros relatos dan fe de los retenes ilegales en las carreteras del país, que son levantados cuando se les advierte que el ejército pasará por ahí, para reinstalarse una vez que la presencia militar desaparece. Los comerciantes deben pagar "protección", desde pocos miles hasta millones de pesos para conservar sus vidas y su patrimonio. Una vez pagada la extorsión, patrullas policiales custodian los negocios.

Otro vértice del problema lo constituyen los enormes ejércitos de que disponen los criminales, mucho más numerosos, mejor armados y con una base social mejor arraigada en la sociedad que las fuerzas castrenses que se les enfrentan. ¿De qué van a vivir millones de jóvenes con una educación deficiente, necesidades económicas urgentes y cero posibilidades de tener una vida productiva digna? Los jóvenes al servicio de los criminales refieren que es la única manera de ganar dinero. Con más de 53 millones de pobres, el abasto de soldados está garantizado.

En la total indefensión, la disyuntiva es clara para muchos: plata o plomo, o aceptan integrarse a actividades ilícitas o acabarán muertos. La desigualdad y la impunidad campean por todo el país. Las plazas públicas están vacías en un estado de excepción de facto aplicado por la temerosa población. La eclosión criminal ha provocado el colapso del Estado.

Los problemas mencionados líneas arriba no se resuelven con las armas, hay un trasfondo que debe ser atendido antes de empezar a echar tiros. Y solamente se abordaron unos pocos.

Hace pocos días Javier Sicilia le decía a Carmen Aristegui en su noticiario nocturno en CNN en Español que el país está balcanizado debido a que amplias franjas del territorio nacional están en poder de los criminales, y remataba diciendo que a él le constaba pues lo pudo ver durante el recorrido de las Caravanas por la Paz de las que fue notable integrante.

A modo de conclusión, aventuro una respuesta a la pregunta que titula estas líneas: Sí, Felipe Calderón debe ser enjuiciado por entregar el país al crimen organizado, por propiciar el colapso del Estado, por dejar desprotegidos a millones de mexicanos y por ser el principal responsable de la muerte de miles de compatriotas, criminales o no.

Lejos de rectificar, en sus infinitas soberbia y vanidad, Felipe Calderón porfía en la desastrosa fórmula, que lejos de arrojar resultados positivos ha postrado a la nación.

La vanidad es mi pecado favorito - John Milton

domingo, octubre 09, 2011

La guerra que viene

El sistema capitalista ha vivido durante 500 años, pero se encuentra en una fase de agotamiento terminal. La acumulación de capital ha llegado a extremos suicidas al despojar a la enorme mayoría de la población mundial de su bienestar. El cinismo con que esto viene ocurriendo durante los últimos 20 años ha sido percibido, y en realidad lo es, como una enorme y descarnada burla. El 1% de la población ha acaparado la riqueza mediante saqueos impúdicos de países y pueblos, cancelando el futuro para el 99% restante. Immanuel Wallerstein augura al menos dos décadas más de agónicos estertores para el modo productivo que nos ha llevado a la aspiracional adoración del vellocino de oro.

No se necesita mucho para demostrar la decadencia del capitalismo, ya que las evidencias se acumulan por todos lados. Podemos encontrarla desde las pistas que nos dejaron siglos atrás Hegel, Marx, Bakunin y Engels, entre otros, hasta las páginas de los periódicos de hoy mismo, en donde se consignan los síntomas del delirio imperialista, entendido como la fase culminante del capitalismo: enormes crisis estructurales y protestas masivas en Grecia, España, Chile, Túnez, Islandia, Francia, y ahora en el corazón mismo de la bestia: Wall Street en los Estados Unidos.

El eje de las protestas es uno, en despecho de las diferencias culturales y geográficas: la cancelación de oportunidades de bienestar, especialmente para las futuras generaciones. Jóvenes que han debido hipotecar su porvenir para pagar sus estudios universitarios en un sistema educativo privatizado para luego no encontrar trabajo; pensionados y jubilados que sobreviven en condiciones cercanas a la miseria; legiones de desempleados víctimas de la "eficiencia" y la "productividad" globalizadas y globalizadoras; millones de agricultores, campesinos y familias expulsados de los campos hacia las ciudades por la pobreza; la polarización social que conduce al resurgimiento de los neonazis y la extrema derecha en el Viejo Mundo como fuerza política (y ni qué decir acerca del ultra conservador Tea Party en los Estados Unidos); sistemas de salud privatizados que dejan en la indefensión a millones de personas en aras de aniquilar el "nocivo" tutelaje del estado; las "auto reguladas" fuerzas del mercado marcando el paso de la actividad económica mundial; los enormes fraudes de los fondos de riesgo con los que las más poderosas, e impúdicas, entidades financieras mundiales han quebrado al sistema monetario internacional, echando a la calle a cientos de miles de familias al arrebatarles sus casas por una falsa crisis hipotecaria inducida dolosamente; el "rescate" de esas mismas firmas financieras por parte de gobiernos de todo el mundo con dinero público; vastas extensiones de tierras de siembra acaparadas por multinacionales, junto con sus respectivos aprovisionamientos de agua, con la complicidad de los gobiernos de todo el orbe; la depredación de los recursos naturales, incluido el petróleo, nos ha colocado a la vera de una crisis ambiental de escala mundial.

La lista podría continuar por un buen rato, pero estos ejemplos ya son lo suficientemente demostrativos, y apocalípticos, para ilustrar la situación actual que guarda el "orden mundial". "Hacer más con menos" es el mantra del imperialismo, sin importar que en el proceso las ganancias sean privadas y las pérdidas se adosen a las sociedades.

Pero entonces surge la pregunta: ¿Qué sigue? Decía la filosófica Mafalda que lo difícil no es romper el sistema, sino saber qué hacer con los pedazos. Y parece que ni los unos ni los otros tenemos claro este punto. La kakistocracia mundial se ha quedado sin ideas (por ejemplo, a Grecia le piden que se de un tiro en la sien con la pistola de la profundización de los recortes a los gastos sociales y a las inversiones productivas para entonces acudir a rescatarla), mientras que la gente de a pie intentamos comprender qué está sucediendo. Una pancarta en las protestas llevadas a cabo recientemente en Wall Street rezaba: Debido a los recortes en los gastos, la luz al final del túnel ha debido ser apagada. ¿Debemos desempolvar a Marx? ¿Debemos inventar un nuevo sistema productivo? ¿Debemos arroparnos en el amor para coexistir con la naturaleza y eliminar la desigualdad, como propone Leonardo Boff? ¿Bastará solamente con suavizar y reinventar al capitalismo? ¿Qué hacer? se preguntaba Lenin.

Gracias a los dioses celestiales, no tengo la respuesta a estas preguntas. Lo que sí creo saber es lo que NO debemos hacer. La enajenación de la clase gobernante para con sus gobernados, que ha conducido al estado actual de las cosas, tiene su génesis en el alejamiento de los ciudadanos de la participación política. Les dimos manga ancha a los políticos para que nos "representaran", y todo ha sucedido menos dicha representación. Los políticos crearon, a la vera de nuestra apatía, una nueva clase social parasitaria: la clase política. Lo que menos debemos hacer es dejar que este esquema continúe. Dicho de otra manera, la primera acción que debemos emprender es la participación ciudadana. El precio que hemos pagado por nuestras omisiones ya es demasiado alto, como para elevarlo más. Si persistimos en nuestra inacción inevitablemente llegaremos a una guerra, que bien puede librarse entre los países dominantes para acabar de apropiarse de la riqueza de los países dominados, o bien, de los gobiernos y estados en contra de sus propios ciudadanos. ¿Y porqué el desenlace tiene que ser necesariamente una guerra, en caso de prolongarse la situación actual? El capitalismo, y sus conductores en turno, nunca se han caracterizado por su humildad, por lo que la posibilidad de que rectifiquen está cancelada desde ahora. Distribuir la riqueza que han acumulado salvajemente no está en sus planes, ni siquiera para tirarnos migajas que calmen nuestros ánimos. La historia nos ha mostrado, sobre todo la moderna, que cuando los estados prósperos entran en crisis, recurren a la redistribución de los recursos y las hegemonías mediante conflictos armados, incluso a nivel mundial. Hoy, los sectores más duros de las oligarquías del orbe reclaman el inicio de hostilidades a mayor escala para encontrar un nuevo orden internacional sin poner en duda la viabilidad del sistema capitalista. Inglaterra y los Estados Unidos son la mejor muestra de lo anterior al cultivar, alentar, estallar y mantener conflictos regionales en Palestina, Iraq, Kuwait y Afganistán, por citar solamente algunos ejemplos. Aquellas naciones han defendido, mediante la agresión, un orden unipolar monetarista, basado en la chatarrización del dólar y acumulando monstruosos déficits fiscales. Por otro lado, las guerras siempre han aceitado convenientemente la maquinaria económica de las naciones hegemónicas, y hoy más que nunca, buscan desesperadamente la generación y apropiación de más riqueza para paliar sus crisis estructurales.
Sin redistribución de la riqueza, sin nuevas ideas y con severas crisis fiscales y financieras, ¿qué les queda a los países dominantes? La guerra, solamente la guerra, no por necesidad, sino por avaricia y pereza. ¿En contra de quién? En contra de quien se oponga, y solamente pueden oponerse otras naciones o sus propios ciudadanos. La virulencia con que los gobiernos, supuestamente de diferentes signos políticos, han respondido a las protestas pacíficas en España, Grecia o Estados Unidos, lo demuestra. El futuro nos ha alcanzado, y solamente la acción individual puede desembocar en movilizaciones masivas que pongan freno a la escalada del conflicto. A los gobiernos siempre les ha sido más difícil disparar en contra de sus ciudadanos que contra soldados y civiles de otros países. Nuestra labor es, entonces, impedir que la brecha entre gobernantes y gobernados se ahonde, permitiéndoles a aquellos considerarnos extranjeros en nuestra propia tierra.

Las herramientas para la acción individual están ahí, a nuestro alcance, desde las nuevas tecnologías hasta los canales institucionales largamente existentes. Alzar nuestra voz para que la clase política nos escuche; organizar boicots de consumidores; recurrir a la solidaridad para instrumentar acciones colectivas son algunas de las armas efectivas que podemos utilizar, so pena de que el siguiente paso sea tomar las armas y enfrascarnos en luchas fraticidas.