Estados Unidos voltea a todas partes buscando culpables de ocasión, patiños del cadalso, chivos expiatorios. Busca afanosamente a quién endilgarle el fardo de sus errores y omisiones, de sus excesos y perversiones. El Destino Manifiesto tocando la puerta, de todos y en todas partes, ahora incluso, hasta las de su misma casa.
Barack Obama llegó a la presidencia disfrazado de cordero, de blanco cordero para más ironía. Y mintió. Y ha mentido. Y seguirá mintiendo. Su credibilidad ya es poca, pero ¿a quién le importa? Su cinismo ya es equiparable al de Bush, sus métodos son los mismos, su abuso del poder es comparable. Pero con un agravante mayúsculo: su actuar es perverso pues es inteligente y calcula sus movimientos.
Parafraseando un cartel que encontré en Internet, el que acompaña esta nota, el "Yes, we can" se convirtió en "Yes, we scan". Las libertades civiles y los derechos humanos nunca han estado en mayor peligro que ahora. La sociedad adormilada, drogada, enajenada con una guerra interminable contempla cómo escurren las gotas de sangre de la daga que tiene clavada en el corazón; perdida en el teclado de su teléfono ultra inteligente de enésima generación, en la pantalla táctil de su tableta. La pantalla de la televisión se ha complementado, a veces sustituido, por la de los dispositivos cibernéticos.
"Yes, we scam", pues la farsa se ha develado en toda su magnitud, el fraude democrático en toda su crudeza, el timo libertario en su purulenta sordidez.
Basta la decisión de una sola persona para cimbrar los cimientos del poder bastardo, de la democracia espuria, de los derechos arrogados, de las libertades abrogadas. Hay gente que ya dio los primeros pasos abriendo nuevas sendas, ventilando los entresijos del infecto poder privado, pues ha mucho que dejó de ser público, lo que les ha costado persecución, difamación, cárcel e imputaciones amañadas. Hay que decidir qué haremos con ese ejemplo, con el derecho, aún vigente, de decir "Yes, we stand".
Espacio para hablar de todo, o casi, sin ser Experto de Nada. Son bienvenidos todos los comentarios.
Mostrando las entradas con la etiqueta derechos humanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta derechos humanos. Mostrar todas las entradas
lunes, junio 10, 2013
Yes, we stand
Labels:
Barack Obama,
derechos humanos,
espionaje,
Estados Unidos,
EU,
George Bush,
guerra,
Internet,
libertades civiles,
terrorismo,
USA
martes, junio 14, 2011
De putas, marchas y otros asuntos
La violencia de género ha evolucionado, se ha hecho de nuevas coartadas, se ha sofisticado.
Pero también se sigue presentando bajo argumentos manidos, bárbaros, ignorantes, insulsos, cínicos y cobardes. Uno de estos argumentos, producto de la pereza mental y la pobreza de ideas, detonó un movimiento internacional que tuvo su epicentro en Canadá y múltiples réplicas en México, Argentina, Nicaragua, Estados Unidos y Europa, por citar algunas. La premisa es simple: las mujeres son violadas por vestirse como putas (sluts fue el término que se usó). Así lo expresó un funcionario de la policía de Toronto de nombre Michael Sanguinetti, que por desgracia no pecó de originalidad. Ya en su momento, el entonces Procurador de Justicia del Estado de Chihuahua escurrió el bulto de su ineficacia con la misma lógica, aunque suavizada, pues usó la palabra "prostituta". Y ejemplos abundan, el más reciente es el del alcalde de Novolato, del estado mexicano de Sonora, Evelio Plata, quién vio en la prohibición de las minifaldas la solución a los embarazos no deseados en las jóvenes sonorenses. Estos conceptos no resisten el menor análisis, así que no me detendré en ellos.
Las afirmaciones de Sanguinetti fueron duramente criticadas, y a pesar de que se disculpó las mujeres canadienses se lanzaron a la calle en una movilización bautizada como "Slut Walk", en donde se reivindicaban el derecho a la libre elección de la vestimenta; la libre sexualidad femenina; el rechazo a la violencia de género, desde el acoso sexual hasta la violación; el derecho a elegir sobre la maternidad; y en las marchas mexicanas, la demanda a detener los feminicidios en nuestro país, entre otras cosas.
Las organizadoras de la movilización en México, entre quienes destacan Minerva Valenzuela (@ladelcabaret) y Areli Rojas (@Barbieroja), la bautizaron "La Marcha de las Putas". Esta denominación es contestataria y provocadora, pues toma el adjetivo peyorativo para sacarlo del contexto misógino en que se utiliza comúnmente para convertirlo en denuncia explícita de la violencia que predomina en nuestras sociedades patriarcales, fálicas y violentas. Puede ser que en la marcha haya habido presencia de prostitutas de oficio, pero también, como algunas lo pregonaron con cortante ironía, quienes son putas por elección, rindiendo honores a su sexualidad. Pero el leitmotiv, evidenciado en las consignas, las pintas corporales y las pancartas, fue la exigencia de poner un alto a la violencia de género. La erotización comercial de la mujer ha fortalecido su cosificación, su transformación en un commodity (para estar a tono con la sacralización del libre mercado que tantas penurias nos ha traído, y que amenaza con traer más en su lenta agonía). De esta manera, el papel de la mujer en nuestras sociedades ha cambiado mucho pero no ha cambiado nada, y este siglo XXI sigue reproduciendo los viejos esquemas sexistas que debimos haber dejado atrás hace muchas centurias.
Desde temprana edad los roles son establecidos consciente e inconscientemente, de buena o de mala fe, por tradición o por ignorancia; por comodidad o por conveniencia. Y el caldo de cultivo es inmejorable para que prosperen: crisis de todo tipo y magnitud, destacando las económicas, las sociales y las políticas. En México el fenómeno de los feminicidios fue el preludio de la violencia inhumana y sin razón que nos aqueja. Nunca como antes las mujeres son simples satisfactores de las pasiones más bajas: se les usa, se les mata y se les desecha. La basura se tira en recipientes, a las mujeres se les abandona en llanos, solares, baldíos, ríos, veras. Son nuestra basura visible, son nuestra vergüenza inocultable. Hablar de valores a estas alturas parece banal y abre flancos que son atacados sin misericordia, pero su pérdida nos ha llevado al cinismo, a la insensibilización, al desperdicio de décadas, de talentos y de oportunidades. Los jóvenes que ven clausuradas sus oportunidades de vida son los más vulnerables, por lo que ellos se convierten en verdugos de fusil y pene, en ejecutores que lanzan balas y semen; mientras que ellas cumplen el doble papel de víctimas y victimarias.
No se puede menos que saludar una iniciativa como la de la Marcha de las Putas. Saludarla y apoyarla. Cada fibra del tejido social que se restañe contribuye a salir del profundo abismo en que nos encontramos, demás de que históricamente la sociedad tiene una gran deuda con las mujeres. En este México en donde la polarización es la norma y los consensos son urgentes, debemos iniciar un gran debate incluyente y dialéctico, respetuoso e inteligente para decidir cómo debe ser la convivencia entre seres humanos iguales en derecho y distintos en género.
Haz clic para visitar la galería de fotos de La Marcha de las Putas.
Pero también se sigue presentando bajo argumentos manidos, bárbaros, ignorantes, insulsos, cínicos y cobardes. Uno de estos argumentos, producto de la pereza mental y la pobreza de ideas, detonó un movimiento internacional que tuvo su epicentro en Canadá y múltiples réplicas en México, Argentina, Nicaragua, Estados Unidos y Europa, por citar algunas. La premisa es simple: las mujeres son violadas por vestirse como putas (sluts fue el término que se usó). Así lo expresó un funcionario de la policía de Toronto de nombre Michael Sanguinetti, que por desgracia no pecó de originalidad. Ya en su momento, el entonces Procurador de Justicia del Estado de Chihuahua escurrió el bulto de su ineficacia con la misma lógica, aunque suavizada, pues usó la palabra "prostituta". Y ejemplos abundan, el más reciente es el del alcalde de Novolato, del estado mexicano de Sonora, Evelio Plata, quién vio en la prohibición de las minifaldas la solución a los embarazos no deseados en las jóvenes sonorenses. Estos conceptos no resisten el menor análisis, así que no me detendré en ellos.
Las afirmaciones de Sanguinetti fueron duramente criticadas, y a pesar de que se disculpó las mujeres canadienses se lanzaron a la calle en una movilización bautizada como "Slut Walk", en donde se reivindicaban el derecho a la libre elección de la vestimenta; la libre sexualidad femenina; el rechazo a la violencia de género, desde el acoso sexual hasta la violación; el derecho a elegir sobre la maternidad; y en las marchas mexicanas, la demanda a detener los feminicidios en nuestro país, entre otras cosas.
Las organizadoras de la movilización en México, entre quienes destacan Minerva Valenzuela (@ladelcabaret) y Areli Rojas (@Barbieroja), la bautizaron "La Marcha de las Putas". Esta denominación es contestataria y provocadora, pues toma el adjetivo peyorativo para sacarlo del contexto misógino en que se utiliza comúnmente para convertirlo en denuncia explícita de la violencia que predomina en nuestras sociedades patriarcales, fálicas y violentas. Puede ser que en la marcha haya habido presencia de prostitutas de oficio, pero también, como algunas lo pregonaron con cortante ironía, quienes son putas por elección, rindiendo honores a su sexualidad. Pero el leitmotiv, evidenciado en las consignas, las pintas corporales y las pancartas, fue la exigencia de poner un alto a la violencia de género. La erotización comercial de la mujer ha fortalecido su cosificación, su transformación en un commodity (para estar a tono con la sacralización del libre mercado que tantas penurias nos ha traído, y que amenaza con traer más en su lenta agonía). De esta manera, el papel de la mujer en nuestras sociedades ha cambiado mucho pero no ha cambiado nada, y este siglo XXI sigue reproduciendo los viejos esquemas sexistas que debimos haber dejado atrás hace muchas centurias.
Desde temprana edad los roles son establecidos consciente e inconscientemente, de buena o de mala fe, por tradición o por ignorancia; por comodidad o por conveniencia. Y el caldo de cultivo es inmejorable para que prosperen: crisis de todo tipo y magnitud, destacando las económicas, las sociales y las políticas. En México el fenómeno de los feminicidios fue el preludio de la violencia inhumana y sin razón que nos aqueja. Nunca como antes las mujeres son simples satisfactores de las pasiones más bajas: se les usa, se les mata y se les desecha. La basura se tira en recipientes, a las mujeres se les abandona en llanos, solares, baldíos, ríos, veras. Son nuestra basura visible, son nuestra vergüenza inocultable. Hablar de valores a estas alturas parece banal y abre flancos que son atacados sin misericordia, pero su pérdida nos ha llevado al cinismo, a la insensibilización, al desperdicio de décadas, de talentos y de oportunidades. Los jóvenes que ven clausuradas sus oportunidades de vida son los más vulnerables, por lo que ellos se convierten en verdugos de fusil y pene, en ejecutores que lanzan balas y semen; mientras que ellas cumplen el doble papel de víctimas y victimarias.
No se puede menos que saludar una iniciativa como la de la Marcha de las Putas. Saludarla y apoyarla. Cada fibra del tejido social que se restañe contribuye a salir del profundo abismo en que nos encontramos, demás de que históricamente la sociedad tiene una gran deuda con las mujeres. En este México en donde la polarización es la norma y los consensos son urgentes, debemos iniciar un gran debate incluyente y dialéctico, respetuoso e inteligente para decidir cómo debe ser la convivencia entre seres humanos iguales en derecho y distintos en género.
Haz clic para visitar la galería de fotos de La Marcha de las Putas.
technorati tags: México, #MarchadelasPutas, feminicidios, violencia, mujeres, derechos humanos, género
del.icio.us tags: México, #MarchadelasPutas, feminicidios, violencia, mujeres, derechos-humanos, género
sábado, marzo 21, 2009
El incomprendido Hijo Desobediente
Incomprendido Sr. Calderón: Si quiso dar lástima con sus declaraciones, lo logró, pero no en el sentido en que lo buscó.
Ese Sr. que se ostenta como Presidente de México, no es más que un señorito malcriado, un Hijo Desobediente. Día a día demuestra su baja estatura como gobernante y estadista. Ante las críticas por la presencia de los militares en las calles de las principales ciudades de México, así como su menos publicitada presencia en las zonas remotas del país, Lagrimitas Calderón se quejó de la incomprensión de tal medida y prometió porfiar en ella "
Si hay incomprensión es por su nula capacidad de comunicar y convencer, amén de los cuestionables resultados y la improvisada "estrategia". Si hay riesgos, demuestre que los ha ponderado y medido, teniendo estrategias de control de daños. Y las críticas son inherentes al ejercicio del poder, aunque tiene usted razón, se le critica duramente cuando nunca ha ejercido dicho poder.
No se queje de ser un "pobre" presidente criticado, incomprendido y que asume riesgos sin que los ciudadanos le agradezcamos su sacrificio, finalmente es su trabajo.
Insisto: ¿no hay nadie que asesore a este señorito?
Technorati Tags: México, Calderón, militares, derechos humanos
Del.icio.us Tags: México, Calderón, militares, derechos humanos
Ese Sr. que se ostenta como Presidente de México, no es más que un señorito malcriado, un Hijo Desobediente. Día a día demuestra su baja estatura como gobernante y estadista. Ante las críticas por la presencia de los militares en las calles de las principales ciudades de México, así como su menos publicitada presencia en las zonas remotas del país, Lagrimitas Calderón se quejó de la incomprensión de tal medida y prometió porfiar en ella "
aun a costa de los riesgos, críticas e incomprensión que conlleva. ¡Mártir, mártir!
Si hay incomprensión es por su nula capacidad de comunicar y convencer, amén de los cuestionables resultados y la improvisada "estrategia". Si hay riesgos, demuestre que los ha ponderado y medido, teniendo estrategias de control de daños. Y las críticas son inherentes al ejercicio del poder, aunque tiene usted razón, se le critica duramente cuando nunca ha ejercido dicho poder.
No se queje de ser un "pobre" presidente criticado, incomprendido y que asume riesgos sin que los ciudadanos le agradezcamos su sacrificio, finalmente es su trabajo.
Insisto: ¿no hay nadie que asesore a este señorito?
Technorati Tags: México, Calderón, militares, derechos humanos
Del.icio.us Tags: México, Calderón, militares, derechos humanos
lunes, febrero 09, 2009
La iglesia católica es tolerante e incluyente
Bueno, algún título le tenía que poner a esta entrada. Pues resulta que hace unos días unas monjas fueron vejadas por la policía de Dolores Hidalgo, Guanajuato.
Las obligaron a desnudarse para que los ínclitos, impolutos, sesudos y tomasinos (Por aquello de que Santo Tomás hasta que no veía no creía) representantes de la ley pudieran comprobar que realmente eran mujeres. De suyo, el asunto ya es grave. Pero el ilustre obispo de Celaya, Lázaro Pérez se levantó y habló. Las llamó farsantes, ladronas y sinvergüenzas, pues según el alto jerarca de la Iglesia Católica, dichas religiosas pertenecen a "un grupo sectario", el del tradicionalista Marcel Lefevre.
Fe de erratas del 11 de febrero de 2009: Un lector del blog me hizo notar que omití la liga a la fuente. Error corregido y gracias a Psique.
Como era de esperarse, en su carácter de obispo y fungiendo como representante de la fe católica, Pérez mostró la tolerancia y sensibilidad propias de su cargo (Ajá!).
No sorprende, entonces, la rápida declinación del catolicismo en todo el mundo: intransigencia, intolerancia, conservadurismo, protección a pederastas, lucro con las limosnas, son solamente algunas de las actitudes que provocan el alejamiento de los feligreses y el descrédito de la Institución.
Lázaro de Celaya debería mantener cerrada la boca si no tiene nada inteligente o digno que decir.
Technorati Tags: México, religión, iglesia católica, Celaya, Guanajuato, catolicismo, derechos humanos
del.icio.us Tags: México, religión, iglesia católica, Celaya, Guanajuato, catolicismo, derechos humanos
Las obligaron a desnudarse para que los ínclitos, impolutos, sesudos y tomasinos (Por aquello de que Santo Tomás hasta que no veía no creía) representantes de la ley pudieran comprobar que realmente eran mujeres. De suyo, el asunto ya es grave. Pero el ilustre obispo de Celaya, Lázaro Pérez se levantó y habló. Las llamó farsantes, ladronas y sinvergüenzas, pues según el alto jerarca de la Iglesia Católica, dichas religiosas pertenecen a "un grupo sectario", el del tradicionalista Marcel Lefevre.
Fe de erratas del 11 de febrero de 2009: Un lector del blog me hizo notar que omití la liga a la fuente. Error corregido y gracias a Psique.
Como era de esperarse, en su carácter de obispo y fungiendo como representante de la fe católica, Pérez mostró la tolerancia y sensibilidad propias de su cargo (Ajá!).
No sorprende, entonces, la rápida declinación del catolicismo en todo el mundo: intransigencia, intolerancia, conservadurismo, protección a pederastas, lucro con las limosnas, son solamente algunas de las actitudes que provocan el alejamiento de los feligreses y el descrédito de la Institución.
Lázaro de Celaya debería mantener cerrada la boca si no tiene nada inteligente o digno que decir.
Technorati Tags: México, religión, iglesia católica, Celaya, Guanajuato, catolicismo, derechos humanos
del.icio.us Tags: México, religión, iglesia católica, Celaya, Guanajuato, catolicismo, derechos humanos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
