Mostrando las entradas con la etiqueta Morelos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Morelos. Mostrar todas las entradas

lunes, febrero 02, 2009

Tanquetas del ejército resguardan a panistas

Morelos, territorio que ha visto infames episodios de impunidad y corrupción, alberga a senadores panistas que realizan su plenaria. Reunidos en el Hotel Camino Real Sumiya, son custodiados por tanquetas y efectivos del ejército mexicano, así como por elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP), de la policía local y de seguridad privada, además de escoltas.

Mal signo que se recurra a medidas tan extremas para garantizar la seguridad de los senadores, del gobernador del estado, Marco Antonio Adame, y del secretario de gobernación, Fernando Gómez Mont, quienes asisten también a la plenaria. Es una confesión de facto de que el gobierno de Felipe Calderón, al igual que el de Adame, le temen al crimen organizado.

Morelos ha sido guarida y cuna de ignomiosos grupos de delincuentes, cobijados por el gobierno estatal y ante la complacencia del gobierno federal. Secuestradores, asaltantes de altos vuelos y narcotraficantes han hallado un paraíso en ese estado. No es casual el miedo de la clase gobernante, los cuervos que han criado no pararían en mientes para sacarles los ojos.

¿Qué podemos hacer los ciudadanos que no contamos con el aparato de seguridad del Estado para protegernos de la delincuencia? Hace unos días un amigo me platicó que él y un nutrido grupo de familiares se reunieron en una propiedad familiar en Morelos para celebrar la llegada del Año Nuevo. Entrada la tarde un comando fuertemente armado allanó la propiedad, los maniató y les robó todo lo que pudo, con excepción de los automóviles: celulares, carteras, maletas, aparatos electrónicos y demás artículos de valor constituyeron el botín. Mi amigo se sentía agradecido de que no hubo violencia ni ultrajes sexuales para las mujeres. Mayor gratitud tendría si pudiera estar tranquilo en su casa sin temor a que fuera asaltado por una tropa de choque armada.

Si los gobernantes, funcionarios y legisladores no quieren someterse a percibir salarios mínimos, al menos deberían someterse a las mismas medidas de "seguridad" de las que goza el resto de la ciudadanía. Estos vergonzosos operativos desnudan la realidad que el gobierno se afana en disfrazar a golpe de declaraciones triunfales: "Vamos ganando la guerra contra la delincuencia". ¡Ajá!

Technorati Tags: , , , , , , ,

del.icio.us Tags: , , , , , , ,

viernes, octubre 10, 2008

La tentación de la fuerza

Foto Margarito Pérez.
Para Diario de Morelos.
Tomada de La Jornada.
Clic para agrandar
.

Cuando la inacción es una constante en el gobierno, solamente puede esperarse que los conflictos crezcan, acumulen presión y acaben por estallar.

Esto es lo que está pasando, entre otros frentes, con las expresiones sociales. Morelos se ha colocado en el foco de la opinión pública por el movimiento magisterial, que asistidos o no de la razón, ha salido a las calles y las carreteras a gritar su desacuerdo con los pactos palaciegos de Elba Esther Gordillo, pieza fundamental para el arribo a la presidencia de Felipe Calderón.

Preocupados por la huelga magisterial, los pobladores de Xoxocotla, Morelos, mantenían presencia a la entrada de su población con el objetivo de presionar al gobierno estatal y lograr una solución que permitiera iniciar el año escolar en el estado. La respuesta vino de más arriba: del gobierno federal, y fue violenta y desmedida. Al igual que en días pasados, se procedió a desalojar a quienes demandan solución para el bien de sus hijos; a enfrentar a ciudadanos que demandan al gobierno soluciones; a acallar las voces que claman porque el gobierno garantice principios consagrados en la Constitución.

Helguera en La Jornada.
Clic para agrandar.


A padres de familia y niños se les da respuesta enviando al ejército y a la militarizada Policía Federal Preventiva (PFP); a la población civil se le atiende con la fuerza castrense, las armas, las tanquetas, los toletes y los escudos. Acabamos de conmemorar el trágico y sangriento choque de la sociedad civil con el ejército mexicano hace cuarenta años. Debiera ser impensable que el gobierno federal reedite confrontar a civiles con las fuerzas armadas, pero no lo fue para Calderón.

En vez de aprender de las amargas lecciones del pasado, que han costado sangre mexicana, se vuelve a jugar con fuego. En tiempos difíciles como los que vivimos, que tienden a empeorar por la tormenta financiera que el mundo está enfrentando, la tentación de usar la fuerza en aras del bien común es muy grande, y es el principio de toda dictadura. Ante un presidente que ha demostrado no saber cómo gobernar, los ciudadanos debemos expresarnos por los cauces legales pertinentes para hacerle saber nuestro rechazo, indignación y preocupación.

No debemos permitir que nuevamente la violencia de Estado suplante al diálogo firme pero respetuoso de quienes, en el ejercicio de sus derechos, exigen un buen gobierno.

Technorati Tags: , , , , ,

del.icio.us Tags: , , , , ,