¿En qué íbamos? ¡Ah, sí! Se reciben mentadas de madre en este blog. ¿Porqué? Lean lo que sigue.
La mañana del 1ero de enero de 1994 la recibí con gran sorpresa, pues me enteré de que el movimiento zapatista, hasta entonces desconocido para muchos de nosotros, se había presentado al mundo. Pero el mal que me distingue (mi escepticismo suicida), de inmediato me cuchicheo al oído. El tiempo me ha dado algo de razón.
La enorme dignidad de los pueblos originarios, especialmente de los de Chiapas, ha puesto sobre la mesa su situación: siglos de opresión y desdén. Pero hay nexos del movimiento zapatista que aún no acabo de comprender (a pesar de todo, bendigo a mi infinita ignorancia que me permite, todos los días, aprender algo nuevo): Adolfo Orive y sus ligas con Luis Téllez, los Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Elba Esther Gordillo y Francisco Hernández Juárez, entre las más cuestionables; el Ejido de Batopilas en Coahuila y la época maoísta de Raúl y Carlos Salinas de Gortari (sí, leyeron bien, no estoy pacheco); Samuel Ruiz y su papel en la comarca Lagunera a mediados de los 70; el Grupo Torreón (Hugo Andrés Araujo, Salvador Hernández Vélez, y, otra vez, Raúl y Carlos Salinas, entre otros); Alberto Anaya (fundador del Partido del Trabajo). ¿Y qué decir del inefable Subcomandante Marcos? Su prosa recargada y afectada siempre me ha producido urticaria, sin tomar en cuenta que su familia siempre ha tenido un pie en la puerta del poder (su hermana es Paloma Guillén Vicente, subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, a cargo de Miguel Ángel Osorio Chong, a su vez designado por Enrique Peña Nieto).
De esta manera, me cuesta mucho trabajo distinguir las diferentes clases de membresías que el EZLN tiene, desde los genuinos simpatizantes de las causas legítimas de los pueblos originarios, hasta los esquiroles incrustados en sus bases y dirigencia, pasando por los heroicos defensores de Derechos Humanos que se han agregado de buena fe y mejor actuar.
Finalizo con una duda, que al parecer es más un nebuloso sueño que una descarnada realidad. Recuerdo que, hace muchos años, leí que Marcos también había surgido de la aventura maoísta de Orive y los Salinas en Batopilas, pero por más que he buscado no encuentro la referencia. ¿Alguien me puede ayudar antes de mentarme la madre?
Espacio para hablar de todo, o casi, sin ser Experto de Nada. Son bienvenidos todos los comentarios.
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martes, enero 08, 2013
martes, febrero 02, 2010
Racismo en el siglo XXI
El diputado Gómez en su trabajo como locutor.Foto tomada de El Universal, México.
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Debido a encontrarme de viaje, recién me entero de las declaraciones del diputado federal por Chiapas, distrito 9, Ariel Gómez León, de filiación perredista, con relación al descuento que se le hizo en su abultada dieta para apoyar a los indefensos ciudadanos haitianos tras el sismo del pasado 12 de enero de este año.
De inmediato me di a la tarea de escribirle un correo electrónico, con copia a Alejandro Encinas, a la presidencia del PRD, así como a las secretarías General; de Comunicación, Difusión y Propaganda; y Seguridad, Justicia y Derechos Humanos de dicho partido.
Aquí el texto íntegro del correo.
Diputado Federal del PRD por el Distrito 9 de Chiapas, Sr. C. Ariel Gómez León:Hasta aquí el correo electrónico que espero tenga respuesta de parte de alguno de los destinatarios. En caso contrario, probarán con su silencio su apoyo y pertenencia a la partidocracia que tanto daño le ha hecho al país.
Al regreso de un viaje me entero de sus desafortunadas declaraciones respecto a los sufridos ciudadanos haitianos, y especialmente me siento sorprendido e indignado por las ofensivas alusiones a su etnicidad. También he leído en un blog la carta con la que pretende disculparse por tan inverosímil traspié. Para rematar, me encuentro con una fotografía, misma que anexo, que ha circulado profusamente en Internet en donde se aprecia claramente el bloqueo de una rampa para discapacitados que hace una camioneta ligada directamente a Usted.
En la carta mencionada líneas arriba, Usted afirma que se equivocó en su calidad de ser humano, lo cual resulta comprensible. Pero lo que es inexcusable es que siendo diputado federal, por lo tanto representante popular, profiera frases hirientes, despectivas y racistas en contra de otro ser humano. En los albores del siglo XXI, estas actitudes deberían de ser parte de la historia negra de la humanidad, pero por desgracia, Usted les ha dado nueva vida. Y todo por su enojo debido a que le descontaron un día de salario sin consultárselo. Yo le pregunto: ¿Realmente piensa y siente lo que dijo? ¿Un día de su cuantiosa dieta justifica exabruptos de ese calibre?
¡No, Sr. Diputado, no! Las disculpas no son suficientes. Por dignidad y civismo, y como un verdadero acto de contrición, debería renunciar. Lo que menos necesita hoy el país son personeros que lucran con la partidocracia, divorciados de la ciudadanía y que recurren a discursos anacrónicos que violan los derechos humanos más elementales. No Diputado Gómez, lo suyo no fue un resbalón, sino un acto de desnudez que puso en evidencia que no es digno representante de los chiapanecos, como tampoco del resto de los mexicanos.
Respetuosa y enérgicamente, a pesar de no ser chiapaneco ni vivir en el distrito por el que fue electo, le exijo su renuncia.
Clic para agrandar.Es perfectamente entendible que un colaborador del diputado haya cometido la garrafal falta de bloquear las rampas para discapacitados, y que sea una situación difícil de supervisar, pero aún así no se justifica. Debemos denunciar este tipo de actitudes para evitar que sigan proliferando.
Basta ya de "carismáticos" personajes públicos habilitados como políticos simplemente para llenar huecos y ganar espacios; basta ya de políticos que solamente están al servicio de sus propios intereses; basta ya de expresiones dignas de la época del oscurantismo que alimentan el racismo, la misoginia, el clericalismo y que, finalmente, ahondan conductas violentas en lugar de alentar el diálogo en la pluralidad.
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